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China amenaza seguridad nacional

China, el principal abastecedor del mundo, ha puesto en jaque a la economía mexicana y amenaza con convertirse en un serio problema de seguridad para el país.

Y no es para menos, pues por cada punto porcentual que aumentan las importaciones de México a esa nación, se pierden tres mil empleos y el PIB se contrae mil millones  de dólares.

Estos mexicanos, hoy en el desempleo, buscan refugio en otros sectores para mantener el sustento, pero muchos que no lo encuentran, podrían encontrar refugio en actividades  delictivas.

Las importaciones chinas han registrado un incremento promedio de 30 por ciento por año desde hace una década
Los chinos han desarrollado un capitalismo de Estado. El gobierno fomenta las exportaciones con subsidios para crear empleos
China es el segundo proveedor de México, solo por debajo de Estados Unidos y superando a la Unión Europea y Canadá

China, el principal abastecedor del mundo, ha puesto en jaque a la economía mexicana y amenaza con convertirse en un serio problema de seguridad para el país.

Y no es para menos, pues por cada punto porcentual que aumentan las importaciones de México a esa nación, se pierden tres mil empleos y el PIB se contrae mil millones  de dólares.

Estos mexicanos, hoy en el desempleo, buscan refugio en otros sectores para mantener el sustento, pero muchos que no lo encuentran, podrían encontrar refugio en actividades  delictivas.

Tan solo en 2011 las compras a China aumentaron 6 mil millones de dólares -unos 83 mil millones de pesos-, lo que provocó que dejaran de crearse 43 mil 600 empleos, revela Raúl Gutiérrez Muguerza, presidente de la Cámara Nacional del Acero.

Este déficit de empleos, sumados a los que se pierden por despidos debido al cierre de empresas, podría alcanzar casi 100 mil puestos de trabajo.

La pérdida constante de fuentes de trabajo tiene ya contra la pared a la industria del calzado, acerera, textil y juguetera, entre otras.

Y es que por cada punto porcentual que aumentan las importaciones, se produce una caída de 246 patrones registrados en el IMSS.

El año pasado tres mil 581 patrones resultaron afectados por el aumento de las importaciones chinas.

Las importaciones de productos con contenido de acero provenientes de China han ocasionado también contracción en la producción de equipos de computación, componentes electrónicos, aparatos y accesorios eléctricos y muebles.

De 2007 a 2010, el valor de la producción de equipo de computación, comunicación, componentes y accesorios electrónicos cayó 30.5 por ciento, el de muebles bajó 12.8, el de equipos y aparatos eléctricos 5.0 por ciento.

Esto ocasionó que de 2007 a 2010 se perdieran 163 mil empleos, advierte un estudio de Ernesto Cervera, encargado del estudio y director general de la consultora Grupo de Economistas Asociados.

La rama de productos metálicos perdió 10 mil empleos; equipos de computación 48 mil 670; la de equipos y aparatos eléctricos, 31 mil 492 empleos y el sector mueblero, nueve mil 26.

Inclusive, el sector automotriz, así como el de maquinaria y equipo, que a diferencia de las manufacturas ligeras mostraron crecimientos en su producción, tuvieron de 2007 a 2010 pérdidas de seis mil 15 y cuatro mil 648 puestos de trabajo, respectivamente.

Los industriales consideran que las bajas en la producción y las pérdidas de empleos en el sector manufacturero, se deben a las crecientes importaciones de productos chinos con contenido de acero.

Las importaciones chinas han registrado un incremento promedio de 30 por ciento por año desde hace una década.

En el 2000 éstas representaban apenas 1.7 por ciento del total y en 2010, representaron 16.7 por ciento.

La proliferación de negocios entre México y China ha hecho que los chinos sean el tercer grupo más grande de entre los extranjeros que radican en el país, pues significan 8.2 por ciento del total de los residentes extranjeros.

Crece el déficit comercial

Mientras en 2000 las importaciones representaron 1.6 por ciento del total, hoy rebasan 15 por ciento, lo que convierte al país asiático en el segundo proveedor de México, sólo por debajo de Estados Unidos y superando a la Unión Europea y Canadá.

Hace 12 años el déficit comercial de México con China fue de dos mil 676 millones de dólares. Para este año podría alcanzar los 50 mil millones de dólares.

Su presencia se ha diversificado pues a la fecha, las televisiones de pantalla plana son la principal compra de México al gigante, mientras que hace 10 años ni siquiera estaban en la lista; computadoras y teléfonos se ubican en segundo y tercer lugares.

Tan solo en el sector del calzado las importaciones de China crecieron 300 por ciento en el primer bimestre del año con respecto a igual lapso del 2011, al pasar de un millón 71 mil pares a tres millones 187 mil pares en enero y febrero de este año.

En el sector del acero, China exportó al mundo 23.1 millones de toneladas de ese producto, y a México entraron 93 mil toneladas en el primer semestre de este año.

De hecho, la penetración de productos importados de China al sector metalmecánico registra un crecimiento promedio anual de 37 por ciento, el 34.4 por ciento del valor de la producción nacional.

Además, estas compras pasaron de representar el 55 por ciento de las importaciones totales provenientes del país asiático en el año 2000, hasta alcanzar el 80 por ciento en el año 2010.

Lo más grave es que el aumento exponencial de las importaciones de acero chino, con cero arancel, está aniquilando a una industria que es motor de la economía, pues genera más de 660 mil empleos directos e indirectos y representa el 15.1 por ciento del PIB manufacturero y 2.6 del nacional.

Gutiérrez Muguerza, presidente de Asociación Latinoamericana del Acero, reconoce que ya se perdieron 700 mil empleos en el sector en la última década, debido a los productos venidos de oriente.

El líder acerero omitió dar más detalles sobre cuáles podrían ser estas acciones legales, pero admitió que consultan la posibilidad de ampararse.

La subsecretaria de Industria y Comercio de la SE, Lorenza Martínez Trigueros, indicó que en 2008 los industriales del acero y la secretaría acordaron que la desgravación sucedería paulatinamente.

EL RIESGO ORIENTAL

 

Ceder ante China representaría un riesgo para la seguridad nacional de México. La súper potencia asiática esta inundando el mercado nacional con sus productos, generando desempleo y carne de cañón para el crimen organizado

 

Por Rodrigo Villegas

Después de 14 años de aplicar medidas antidumping como parte de las negociaciones con China para su inclusión  a la Organización Mundial del Comercio, en 2008 todas vencieron el plazo.

El incremento exponencial de las importaciones chinas se ha convertido en un asunto de seguridad nacional. 

La evaluación que la próxima administración federal realice en este tema es primordial en la agenda, ya que la relación bilateral México – China se observaría desde la óptica de  repercusiones al interior de México.

Estas podrían ser positivas o negativas, y tratándose de nuestro segundo socio comercial más grande, después de los Estados Unidos, debe ser atendido estratégicamente y llevar el análisis sobre las relaciones comerciales con la Republica Popular China en forma multidimensional.

Es decir, abarca un espectro que más allá de concentrarse en el terreno de la seguridad regional, contempla aspectos estratégicos del país como el económico, energético, ambiental, comunicaciones, etc.

Es común que el término de seguridad nacional sea utilizado y comprendido incorrectamente para abordar únicamente temas referentes a la seguridad pública, defensa, amenazas internacionales o terrorismo.

Realmente la definición de seguridad nacional recae en todos aquellos aspectos que representan el interés superior del estado mexicano.

Entre esos aspectos se ubican las relaciones diplomáticas y la habilidad del país para proyectarse con presencia en la arena internacional. 

Esto se lograría consolidándose con legitimidad y credibilidad, además de su seguridad económica.

El incremento de las capacidades militares  chinas es un asunto que debe ser considerado por México. Por su participación en la región del Pacifico,  existen temas que demandan mas atención del gobierno.

Lejos de caer en hipérboles, calificar ciertos aspectos de la relación económica con China como de carácter estratégico para la seguridad nacional,  tiene una explicación objetiva que se plantea como hipótesis.

La entereza del país, es decir un estado que goza de bases democráticas solidas y una economía pulsante, es menos vulnerable a cualquier déficit de poder en el escenario global.

Por lo que el incremento de la importaciones de China a México y la disminución de nuestras exportaciones hacia aquel país podrían culminar en un incremento en las cifras de desempleo.

El desempleo en cualquier situación es preocupante y agraviante para el país que lo sufra. 

Sin embargo, en un país como México, sumergido en un espiral de violencia es más alarmante aún.

La situación que atraviesa el país, producto de una “guerra” contra el crimen organizado que ha cobrado 60 mil muertes, aunada a las secuelas de la peor crisis económica en los últimos 80 años, reclama el sentido de urgencia.

En tanto que el desempleo, y de manera más directa aquellos individuos entre 18 y 35 años que no tienen un empleo formal, son más vulnerables a caer entre las garras del crimen organizado.

Entre más importaciones efectúe México y por el contrario, disminuyan tanto las exportaciones como la inversión extranjera directa, la seguridad económica será vulnerada.

— Más de este tema: ¿Por qué aumentan nuestras exportaciones, pero no crecemos?, por Juan Reboulen

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