“​​Por instrucción del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, formalizamos el nombramiento de Clara Luz Flores como titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana”, informó de la designación la secretaria Rosa Icela Rodríguez, en su cuenta de Twitter, el 21 de junio.

La publicación está acompañada de una fotografía de Clara Luz Flores, quien la retuiteó con un agradecimiento, y de Rosa Icela Rodríguez. De fondo hay un retrato del presidente, quien se pronunció con respecto a las reacciones tras la oficialización del cargo.

“Respeto yo los cuestionamientos, las críticas, pero depende del desempeño del cargo”, mencionó López Obrador cuando fue cuestionado por el nombramiento de Flores Carrales el lunes, en la conferencia de prensa matutina.

Si bien hubo posturas tanto a favor como en contra, es importante recurrir a especialistas que aborden el tema desde sus dos principales vertientes: seguridad y política a nivel local, y que además  incorporen una perspectiva de género. Así, en entrevista con Reporte Índigo, Mayra Hernández, de la Policía Metropolitana de Investigación, y Bárbara González, maestra en Estudios Latinoamericanos, comparten sus reflexiones sobre el nombramiento.

Las implicaciones políticas del nombramiento de Clara Luz Flores

Clara Luz Flores Carrales fue candidata a la gubernatura de Nuevo León por la coalición “Juntos Haremos Historia”. Pero en la elección del 6 de junio quedó en cuarto lugar con apenas 267 mil 735 votos equivalentes a 14 por ciento de los sufragios recibidos en total.

Un año después, sustituyó en el SESNSP a Leonel Cota Montaño, quien estuvo en el cargo hasta el 19 de abril de 2022, tras ser designado director general de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex).

“Existen diferentes criterios por los cuales los presidentes hacen estos nombramientos, por ejemplo, la lealtad, la competencia, el apoyo que recibieron o que esperan recibir en campañas. En este caso me parece que se trata de una combinación de estos factores: la lealtad que tuvo Clara Luz como candidata de Morena a la gubernatura de Nuevo León; su competencia en el tema de seguridad que demostró en su gestión como alcaldesa; y, por último, esa expectativa de que ella como figura pudiera representar un crecimiento para el obradorismo en un estado donde ha sido muy complicado ganar terreno”, menciona Bárbara González.

Una de las propuestas de campaña de Clara Luz Flores Carrales era erradicar la violencia, en especial la que afecta a mujeres, jóvenes e infancias, pacificar y convertir a Nuevo León en el referente nacional de seguridad en el país, según la Comisión Estatal Electoral de Nuevo León (CEENL). Sin embargo, su candidatura se desplomó cuando el 24 de marzo de 2021 el abanderado priista, Adrián de la Garza, filtró un video de una conversación que mantuvo en 2016 con Keith Rainiere, fundador de la secta sexual NXIVM.

“Ahí hay un trabajo pendiente para desvincular su nombre de NXIVM. Yo pienso que esto no se manejó bien en campaña y que las aclaraciones que se dieron entonces no sirvieron para darle carpetazo al tema”, indica la maestra en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Oxford.

Un mes después, el 25 de abril de 2021, Flores Carrales reconoció en un video que cometió un error al haber dicho públicamente que no conocía a Keith Rainiere y al no haber asumido que tomó un curso, como otras personas. Por ejemplo, Mario Delgado, presidente nacional de Morena y quien le deseó éxito a Clara Luz en su nueva encomienda.

“Para mí el efecto no hubiera sido el mismo con un hombre y sabemos que muchos políticos de todos los partidos asistieron, como ella, a estos cursos. Entonces, ella tiene este reto de encontrar la forma de salir de esto, no sólo aclarando lo que faltó, sino también con los mismos logros que ella pudiera tener en el Secretariado”, recomienda la también consultora independiente.

Otro episodio negativo para Clara Luz ocurrió el 23 de noviembre de 2020, con la difusión de un video en el cual su esposo Abel Guerra pronunció “en Escobedo la gente vota por Clara porque es mi esposa”. Flores Carrales ganó tres veces la presidencia municipal como candidata priista: en 2009; en 2015 y en 2018; su marido en 1992 y 1997.

“Yo lo que esperaría es que esto sea una oportunidad para que ella construya una identidad separada del Grupo Escobedo. Y el cargo le está ofreciendo ese espacio donde ella, Clara Luz Flores, pueda demostrar su capacidad política y técnica”, dice Bárbara González.

“Ha habido mucha resistencia al nombramiento de mujeres en posiciones que no han sido consideradas tradicionalmente de mujeres, como las de seguridad. Desde mi punto de vista, es un avance en materia de representación”
Bárbara GonzálezPolitóloga

Las implicaciones en seguridad del nombramiento de Clara Luz

Clara Luz Flores Carrales es más que una excandidata que perdió la contienda por la gubernatura de Nuevo León. Gobernó tres veces Escobedo y, en diciembre de 2020 que pidió licencia para la contienda, dejó el municipio con una percepción de inseguridad de sólo 39.8 por ciento, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU).

“Creo que se le ha prejuzgado mucho por lo que sucedió en la campaña y a mí me gustaría hablar de qué hizo ella como gobernante. Clara Luz no es una improvisada en temas de seguridad, tiene más de 10 años impulsando políticas públicas”, expresa Mayra Hernández.

Un ejemplo es cómo transformó a la policía municipal infiltrada en la época de mayor violencia en una de proximidad con la ciudadanía. Ésta fue reconocida a nivel nacional e internacional.

“Algo que hizo bien Clara en el tiempo que fue alcaldesa fue que promovía esquemas en los que la policía asumiera modelos de convivencia cotidiana, con la mediación policial ayudaba a que la corporación tuviera un rol de facilitador de la vida social”, explica la coordinadora de la Policía Metropolitana de Investigación.

En 2019, cuando Alfonso Durazo fue secretario de Seguridad nombró a Flores Carrales presidenta de la Conferencia Nacional de Seguridad Pública Municipal, entre otras cosas, por impulsar la justicia cívica.

“Tiene que ver con cómo atendemos los problemas que no han llegado a delitos pero que implican ciertas actitudes de convivencia antisocial que pueden generar violencia o conductas delictivas. ¿Qué hizo específicamente Escobedo? Decir cómo la policía puede jugar un rol más proactivo donde no todo se limita a los arrestos, también a la solución pacífica de los conflictos”, señala la integrante del Consejo Metropolitano de Justicia Cívica.

En ese mismo año, la entonces secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, elogió el modelo Puerta Violeta para atender de forma integral la violencia de género y propuso replicarlo a nivel nacional.

“Cimentó su estrategia en un modelo de Puerta Violeta, que implicó transformar la visión de la policía desde cómo llega a atender los llamados de emergencia cuando una mujer es víctima de violencias”, asegura Hernández.

“Celebro que cada vez más mujeres incidan en la agenda de seguridad como tomadoras de decisiones cuando son espacios que están cooptados por hombres. Y me atrevo a decirlo, creo que es la persona más idónea para el puesto”
Mayra HernándezEspecialista en seguridad

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