El primer año de trabajo de la II Legislatura del Congreso de la Ciudad de México terminó rezagado en materia de iniciativas.

Datos obtenidos por mecanismos de transparencia revelan que casi el 80 por ciento de las iniciativas propuestas por diputados locales, ciudadanos y la jefatura de Gobierno, no fueron dictaminadas

Entre los temas rezagados se encuentran los referentes al combate a la corrupción, el derecho a la salud y el desarrollo urbano.

Dicha problemática se da aunque el Congreso capitalino es el órgano legislativo más caro de las 32 entidades del país.

El pasado 12 de abril, Reporte Índigo publicó la nota “Congreso de la Ciudad de México, el rey en gastos”, donde se detalla que de los 32 órganos legislativos estatales del país, el de la ciudad es el que más presupuesto recibió en 2022 con un total de mil 600 millones de pesos.

Lo anterior representa el 12.3 por ciento del total de recursos que ejercerán en este año los congresos estatales del país, cuya cantidad asciende a 12 mil 990 millones 237 mil 570 pesos.

Las cifras del Congreso de la CDMX

El primer año de sesiones ordinarias de la II Legislatura del Congreso comenzó el 1 de septiembre de 2021 y concluyó el pasado 31 de mayo.

Durante ese lapso, de acuerdo con información sobre las iniciativas presentadas en el pleno que se puede consultar en el Portal de Obligaciones de Transparencia (POT) del legislativo local, los diputados capitalinos, ciudadanos y el Poder Ejecutivo propusieron mil 853 reformas a la ley o puntos de acuerdo.

Sin embargo, los mismos datos revelan que solo 422 iniciativas, el 22 por ciento, fueron dictaminadas en comisiones y aprobadas por el pleno.

La fuente también detalla que mil 172, es decir, el 63 por ciento, no han sido dictaminadas.

Mientras que 224 propuestas de reforma a la ley, 12 por ciento del total, ya fueron dictaminadas por las comisiones del Congreso pero no han sido aprobadas en el pleno.

A su vez, 29 iniciativas, 1.50 por ciento, fueron retiradas por los promoventes y seis, el 0.30 por ciento, fueron desechadas.

Del total de iniciativas que no han sido aprobadas, mil 385 fueron propuestas por diputados o diputadas; una por titulares de las alcaldías; 36 por ciudadanos; 8 por la jefatura de Gobierno; y  una por el Tribunal de Justicia Administrativa de la Ciudad de México.

Los temas

Entre los temas rezagados se encuentran el combate a la corrupción, la atención al COVID-19 y las propuestas de la Jefatura de Gobierno para mejorar el sistema de justicia.

Por ejemplo, se encuentra una iniciativa para que la Comisión de Transparencia y Combate a la Corrupción del Congreso capitalino se adhiera al Sistema local de Transparencia, Acceso a la Información Pública, Protección de Datos Personales, Apertura Gubernamental y Rendición de Cuentas de la Ciudad de México.

También está una propuesta para expedir la Ley para la Atención de las Secuelas y Rehabilitación de las Víctimas del COVID-19 de la Ciudad de México, así como la implementación del Hospital General de Atención de Enfermedades Virales y Bacterianas de Alta Especialidad.

Entre los temas que el Congreso no ha resuelto también está la iniciativa con proyecto de decreto para expedir la Ley Orgánica del Centro de Conciliación Laboral de la Ciudad de México.

Dicha iniciativa, de acuerdo con el texto de la propuesta, busca crear un nuevo modelo de atención a las quejas laborales a través de la creación del Centro de Conciliación Laboral.

De igual forma están sin atender diversas propuestas ciudadanas para modificar programas locales de desarrollo urbano.

Entre los temas rezagados se encuentran el combate a la corrupción, la atención al COVID-19 y las propuestas de la Jefatura de Gobierno para mejorar el sistema de justicia

Legislatura parchada

El primer año de la II Legislatura del Congreso de la Ciudad de México estuvo marcado por la ausencia temporal de 11 legisladores que dejaron sus cargos para realizar actividades partidistas.

Entre el 3 y el 16 de marzo, once congresistas de Morena, pidieron licencia para promover la Revocación de Mandato que tuvo lugar el 10 de abril de 2022.

Sin embargo, dicha cifra de diputados representó el 35 por ciento de la bancada de Morena y el 16 por ciento del total del Congreso.

Quienes pidieron licencia fueron Miriam Valeria Cruz Flores, Alberto Martinez Urincho, Nancy Núñez, Gerardo Villanueva, José Fernando Mercado Guaida, José Octavio Rivero, Leticia Estrada, Valentina Batres, Carlos Mirón, Xóchitl Bravo y Yuriri Ayala Zúñiga.

Los legisladores regresaron a sus cargos días después del ejercicio democrático propuesto por el presidente.

No obstante, la oposición acusó que las licencias perjudicaron el trabajo legislativo durante aproximadamente un mes, ya que los suplentes no tenían el contexto de las iniciativas y dictámenes que se habían presentado y porque no podían tomar el lugar de los titulares en sus comisiones, debido a que estos nombramientos eran acordados por la Junta de Coordinación Política.

Sin embargo, dichas licencias no son las únicas que se otorgaron en el Congreso; otros tres diputados dejaron su cargo y ya no regresaron.

La primera fue Isabela Rosales Herrera, quien obtuvo la reelección para ser representante popular de Morena en la II Legislatura; sin embargo, dos meses después de rendir protesta, en diciembre de 2021 pidió licencia y hasta la fecha su lugar lo ocupa su suplente, Alicia Medina Hernández.

Después está el caso de Lourdes Paz, quien pidió licencia en febrero de 2022 y su lugar como legisladora del Partido del Trabajo fue ocupado por Elizabeth Sánchez González.

Por último, se encuentra el priista Carlos Joaquín Fernández Tinoco, quien dejó su cargo el 30 de mayo de 2022 y desde entonces, Enrique Nieto Franzoni se desempeña como representante popular en su lugar.

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