La Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCDMX), máximo órgano garante a nivel local, permite el acoso laboral y la discriminación dentro de sus oficinas.

Reporte Índigo tuvo acceso a diversas quejas y denuncias que relatan que altos funcionarios han acosado a sus trabajadores durante 2019 y 2020 y están impunes.

Empleados acusan que las denuncias son ignoradas por parte de la comisionada Nashieli Ramírez porque quienes están involucrados —Mauricio Augusto Calcaneo Monts, director Ejecutivo de Delegaciones y Enlace Legislativo; y Wendy Salas Martínez, comisionada de Derechos Humanos en la alcaldía Tláhuac— tienen nexos políticos.

El pasado 20 de octubre, Reporte Índigo publicó que Calcaneo Monts labora en la comisión pese a tener claros nexos partidistas que son contrarios a la funciones de los órganos autónomos.


Dos de los trabajadores de la CDHCDMX que se quejaron ante la misma Comisión por el acoso de la comisionada en Tláhuac, Wendy Salas Martínez, fueron despedidos

Discriminación y hostigamiento contra Derechos Humanos

En el primer caso, Martín Eduardo Salgado Valdovinos, exenlace administrativo de la Comisión de Derechos Humanos de Tláhuac, documenta el acoso que comete Salas Martínez contra sus trabajadores.

El hombre interpuso una queja ante la misma CDHCDMX el 20 de agosto de 2020 donde relata cómo la comisionada de la alcaldía incurrió en discriminación y hostigamiento.

Relata que ha prestado servicio durante 22 años en la CDHCDMX y que a partir de septiembre del 2019 fue asignado a la comisión de Tláhuac.

Desde el inicio de su colaboración, explica, iba cada 15 días a su cita médica al Hospital Adolfo López Mateos por un padecimiento crónico; en esas ocasiones se ausentaba de sus labores y después reponía el tiempo.

Sin embargo, Salas Martínez no mostró empatía por su condición y cada que tenía cita lo ponía a realizar labores adicionales.

“En una ocasión incluso me envió a la alcaldía a entregar oficios, siempre expresaba molestia porque desconocía que me tenía que retirar siendo que le avisaba con mínimo 15 días de anticipación y le recordaba un día antes.

“Era para mí un suplicio poder acudir a mi servicio médico porque con ninguno de mis jefes había significado obstáculo alguno”, señala respecto al acto de discriminación en su contra.

Posteriormente, Salas Martínez comenzó a tratarlo despectivamente por su forma de trabajar.

“No cesó en denostar mis conocimientos del tema de derechos humanos. Me dijo literalmente ‘que era vergonzoso que en 22 años de trabajo en la comisión, no manejara adecuadamente toda la temática de derechos humanos’. Yo a su vez le comenté que toda mi actividad se había concentrado en el área administrativa, esto no pareció importarle, continuó su hostigamiento”, menciona.

La queja no prosperó y Salas Martínez siguió con la misma actitud hasta el 30 de agosto de 2020, cuando Julio César Sánchez Sandoval, coordinador de Delegaciones Sur de la Dirección Ejecutiva de Delegaciones y Enlace Legislativo, le llamó para avisarle que su relación laboral había terminado.

En consecuencia, Valdovinos interpuso un amparo indirecto ante el Tribunal de Justicia Administrativa de la Ciudad de México para que se respeten sus derechos laborales.

Aparte de ser víctima de hostigamiento, se le despidió sin ninguna justificación, señala el texto del amparo que hasta el momento se desconoce su estado.

Otro caso es el de Rocío Galindo Ortega, expromotora territorial de la Comisión en Tláhuac, quien el 20 de agosto pasado interpuso una queja en la CDHCDMX.

La denuncia relata que el 31 de enero de 2020 envió un correo a Julio César Sánchez Sandoval en el que describió el acoso laboral infringido por parte de Salas Martínez.


Describí su constante forma irrespetuosa de dirigirse hacia mi persona no solo en el horario laboral sino fuera del mismo, dentro de la oficina como fuera de ella, teniendo llamadas de atención en mi segundo trabajo, al que regularmente siempre llegaba tarde. No obtuve respuesta a mi correo. Reenvié el correo a Mauricio Calcaneo Monts, titular de la Dirección Ejecutiva de Delegaciones y Enlace Legislativo para hacerle de su conocimiento la situación

Queja interpuesta por Rocío Galindo Ortega

Expromotora territorial de la Comisión en Tláhuac

El 7 de febrero obtuvo respuesta de Calcaneo Monts y este prometió que se iba a iniciar un proceso de conciliación entre ella y Salas Martínez.

“La mediación se realizó en febrero en las oficinas de la CDHCDMX, pero solo benefició a Wendy Salas. Creo que el proceso no se llevó adecuadamente porque finalmente me quedé en la misma situación. Salas Martínez argumentó que a mí no me gustaba el trabajo”, detalla la queja.

La situación entonces solo empeoró y Galindo Ortega decidió interponer una queja en la misma CDHCDMX.

Sin embargo, el 31 de agosto (11 días después de interponer la querella), Galindo Ortega fue obligada a renunciar al igual que Salgado Valdovinos.

Aún con las quejas, los escritos hechos y el amparo interpuesto, tanto Calcaneo Monts como Salas Martínez siguen laborando en la CDHCDMX y no se les ha aplicado alguna sanción.

El nexo político

Trabajadores de la comisión, que prefieren el anonimato por temor a represalias, afirman que Salas Martínez comete acoso contra sus trabajadores y que Calcaneo Monts es omiso ante la situación.

Por una parte, señalan que Salas Martínez está impune porque con su trabajo ayuda a posicionar y a mejorar la imagen del alcalde de Tláhuac, Raymundo Martínez Vite.

Mientras que supuestamente Calcaneo Monts no sanciona las actitudes debido a que es militante del Partido del Trabajo (PT), aliado de Morena a nivel local, partido al que pertenece Martínez Vite.

Igualmente, señalan que la comisionada capitalina no toma cartas en el asunto porque busca quedar bien con ambos partidos para buscar la ratificación en el puesto el próximo año.

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