En medio de la pandemia de COVID-19 hay un clamor que no se detiene y cada vez resuena más en México, el del movimiento feminista.

Son las voces de miles de mujeres que pese a sus distintas ideologías, manifestaciones y edades se han unido para exigir un alto a la violencia de género y que sus derechos sean reconocidos.

El movimiento feminista no es nuevo en el país, al menos desde del siglo 19 ha tenido presencia en México.

Entre algunos de sus logros está el que las mujeres puedan votar y la existencia de la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

“Ha intentado ser un interlocutor con el gobierno en turno para poder establecer no solo un diálogo, sino también una serie de acciones basadas en la agenda de los derechos humanos.

“Tan es así que el marco jurídico que vemos de los últimos 20 años ha sido resultado de esas mujeres por visibilizar la violencia, porque esté en los códigos penales, porque también se visibilice la violencia sexual y desde luego el feminicidio”, dice Raquel Ramírez Salgado, doctora en Ciencias Políticas y Sociales.

En los últimos años, el aumento y recrudecimiento de la violencia contra las mujeres, así como la negación de sus derechos sexuales y reproductivos en gran parte del país, ha provocado que alcen la voz y posicionen estos temas en la agenda nacional.

Los eventos más sobresalientes en este 2020 han sido la marcha del 8 de marzo (8M), el Paro Nacional de Mujeres (#UnDíaSinNosotras) el 9 de marzo, la toma de la sede de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) el 4 de septiembre y la Marcha#28S para exigir la Interrupción Legal del Embarazo en todo el país.

De acuerdo con las cifras más recientes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de enero a agosto de este 2020 fueron asesinadas 2 mil 532 mujeres de forma violenta en el país, de los cuales 626 fueron tipificados como feminicidios.

2,532

mujeres fueron asesinadas de forma violenta en el país entre enero y agosto de este 2020. Solo 626 casos fueron tipificados como feminicidios

Además, durante el confinamiento por COVID-19, también se reportó un incremento de las agresiones en contra de las mujeres debido a que cientos de víctimas quedaron encerradas con sus atacantes.

Pese al incremento en los índices de violencia, el actual Gobierno federal ha apostado por reducir los subsidios destinados para atender esta problemática desde el presupuesto del 2019.

Derechos en riesgo

La diputada federal Martha Tagle, de Movimiento Ciudadano, explica que la violencia de género pone en riesgo todos los derechos de las mujeres que han sido ganados a través de los años.

“Independientemente de las agendas feministas que hay, la que nos articula, la que tiene mayor presencia, es el tema de la violencia, que también ha crecido tanto porque ha habido por parte de las autoridades una actitud omisa, negando todo el tiempo los asuntos, no entendiendo lo que están pidiendo las mujeres y eso ha hecho que se fortalezca más”, dice.

El movimiento feminista, particularmente en América Latina, están compuestos por mujeres jóvenes que nacieron en una generación de reconocimiento de derechos que sus abuelas y madres no tenían, pero que hoy nuevamente están en riesgo, explica.

Por ejemplo, el derecho a salir a la calle. Tagle señala que hoy la violencia lo amenaza, porque al hacerlo, las mujeres son acosadas, sufren abusos sexuales y pueden perder la vida por feminicidio. Lo mismo sucede con todos los demás derechos, como el derecho a estudiar, al trabajo e incluso a ser política.

“Pensaron que la pandemia iba a desmovilizar al movimiento feminista”

El movimiento feminista en México no se desvaneció durante la pandemia y eso se debe a que la violencia de género, el principal reclamo, se recrudece cada vez más.

“Si la violencia hubiera cesado, yo creo que no hubiera sido tan explosivo ahorita lo de la CNDH ni lo del 28 de septiembre. Pero el Estado, en este momento, ha demostrado y ha dicho que las mujeres no le importan, que no le importa su seguridad, no le importa su salud, entonces evidentemente iba a surgir esto”, dice Candy Rodríguez, integrante de Colectiva Mecha.

“Simplemente somos mujeres pidiendo seguridad. No estamos pidiendo nada más allá de lo que deben de hacer, al Estado le toca garantizar a las mujeres seguridad”, señala la experta en ciberfeminismo y hackfeminismo.

Para Ana Fátima López Iturríos, co-coordinadora de la Red de Abogadas Violeta, una organización creada en Jalisco que brinda apoyo legal gratuito a mujeres víctimas de la violencia de género, la verdadera oposición que tiene el gobierno han sido las feministas, quienes han estado presentes en cada una de las acciones ante el recrudecimiento de las agresiones contra ellas.

“Independientemente de que a veces podamos tener diferencias, todas al momento de que nos avisan salimos a apoyarnos y se ha fortalecido esta parte del movimiento”.

La abogada señala que con el discurso del gobierno se han intentado detonar acciones para que entre ellas se confronten, además de incentivar la idea de que son malas, pues golpean a policías y causan daños a los bienes de la nación, pero eso demuestra que están avanzando.

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