Cuando la herida provocada por la nacionalización de YPF no termina de cicatrizar, hoy se da a conocer que Slim adquiere una participación del 8.4 por ciento

Lo que para todos los inversionistas en Repsol significa una tragedia para hombres como el Carlos Slim le representa una oportunidad de negocio.

Cuando la herida provocada por la nacionalización de YPF por parte del gobierno argentino a la empresa española Repsol no termina de cicatrizar y los abogados en derecho internacional aun no terminan de completar los expedientes para las demandas, hoy se da a conocer que el Slim adquiere una participación del 8.4 por ciento de las acciones de YPF.

Las acciones de YPF que cotizan en el mercado de Nueva York cayeron desde 46 dólares hasta 10.13 dólares al conocerse la noticia de la expropiación de la empresa por parte del gobierno argentino que preside Cristina Fernández el 16 de abril de este año.

El pasado 4 de junio el director de YPF, Miguel Galuccio, sorprendió al mundo financiero anunciando que en el próximo año se invertirían mil 200 millones de dólares para la extracción de gas natural shale y que las inversiones ascenderían hasta 7 mil millones de dólares el próximo año para duplicar la exploración en los siguientes 5 años y duplicar la producción en los siguientes 12 meses.

Un plan tan ambicioso requería de inversionistas para poder llevarlo a cabo y quien más que un socio como el multimillonario mexicano para hacerlo realidad, ya que la situación económica Argentina se encuentra en una pésima situación a los ojos del mundo financiero.

Para Slim, invertir en Argentina no es novedad. Desde marzo de 2008 es dueño de Claro Argentina una compañía de telefonía móvil, propiedad de la empresa mexicana América Móvil, quien es la tercera proveedora de telefonía móvil después de Telecom Argentina y Movistar Argentina.

Tampoco el tema de infraestructura y gas natural le son ajenos, ya que Inbursa es el único socio de Gas Natural México y su subsidiaria para infraestructura, Carso Infraestructura y Construcción ya ha invertido en refinerías en Estados Unidos y participa en proyectos de infraestructura con Pemex, ya que dentro de sus servicios está la construcción de plataformas petroleras, así como la instalación de ductos.