Emma es una robot confidente de un mundo lejano donde, en algún tiempo, las mujeres sufrieron violencia. Ellas la enviaron a Nuevo León para compartir sus aprendizajes y experiencias.

Este personaje protagoniza la aplicación homónima, de descarga gratuita en sistemas operativos IOS y Android. Ésta fue lanzada el 8 de septiembre por el Observatorio Violeta de la organización de la sociedad civil Alternativas Pacíficas para prevenir y atender esta problemática al vincular a mujeres víctimas con ayuda especializada.

El Observatorio Violeta tiene tres objetivos: acercar sus servicios de atención y protección a las mujeres que viven violencia a través de herramientas tecnológicas; generar estadística e investigación fomentando el acceso y divulgación de la información; e impulsar la articulación y participación interseccional entre organizaciones, iniciativa privada, gobierno y academia.

“Sabemos que la colaboración, el trabajo en corresponsabilidad y la alianza entre sectores es de suma importancia para generar capacidad de respuesta y brindar atención integral”, mencionó en la presentación Rosario Pacheco, directora de Alternativas Pacíficas.

Para lograr sus objetivos el observatorio se vale de la página web observatoriovioletanl.org y de Emma, la aplicación móvil. La primera cuenta con un blog de publicaciones hechas por personas expertas en el tema de violencias contra las mujeres; periodismo de precisión sobre las noticias más recientes; una normateca, que presenta la normativa en la materia; y una pestaña de estadísticas.

Emma ofrece un botón de ayuda en caso de riesgo, la creación de rutas seguras de traslado, un directorio de contactos para llamar en caso de emergencia y la generación de reportes que detectan el tipo de agresión y tests para determinar si una persona vive en entornos violentos.

La información es confidencial pero puede utilizarse para generar estadísticas en caso de que la usuaria autorice. Así, entre más la usen, mejores datos ofrecerá.

Reformas ante violencia de pareja

El Observatorio de Seguridad y Justicia, Consejo Nuevo León, Alternativas Pacíficas, Impulso Violeta y Supera, A. C. presentaron el estudio “Causas de la violencia familiar en Nuevo León: análisis delictivo sobre la violencia de pareja” el 7 de septiembre.

Éste revela que Nuevo León tiene la tasa promedio mensual más alta de violencia familiar a nivel nacional, de 26.4 delitos por cada 100 mil habitantes, considerando los casos que han sido denunciados y que generaron una carpeta de investigación en los últimos cinco años. Al cierre del primer trimestre de 2020, la entidad neoleonesa ocupó el segundo lugar con mayor número de averiguaciones abiertas, después de la Ciudad de México y con base en datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

El municipio de Aramberri tiene 2.28 veces más carpetas de investigación de violencia familiar en comparación con la media estatal. En conjunto, hay 10 municipios que concentran, en promedio, 56 por ciento de las carpetas de investigación por este delito en el estado.

El estudio aborda un subtipo de la violencia familiar: la de pareja que, en este caso, ejerce un hombre contra una mujer. El Código Penal para el Estado de Nuevo León tipifica este delito como la acción u omisión, grave y reiterada, que dañe la integridad psicoemocional, física, sexual, patrimonial o económica, de uno o varios miembros de su familia.

Los micro datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh) 2016, que recopila el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), estiman que 31.59 por ciento de las mujeres que habitan en Nuevo León y que tienen, o han tenido, una pareja han sido víctimas de algún tipo de violencia. De ese porcentaje, mil 762 son casadas, 495 son unidas; 420 son solteras con novio o exnovio; 248 son viudas; 185 están separadas y 71 están divorciadas.

Con estos datos, la investigación propone modificar el Artículo 93 del Código Civil del Estado de Nuevo León para incluir, como requisito para el matrimonio, que la pareja haya escuchado una plática sobre violencia familiar; añadir en el Artículo 287 bis el concepto de acoso para que también sea considerado como violencia familiar y modificar su escritura, pues es muy general para abarcar todas las situaciones que podrían ser consideradas como violencia familiar y no delimita cada una de las variantes particulares que pueden considerarse como tal.

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