La 64 Legislatura será recordada porque por primera vez se logró la paridad de género. En 2018, de un total de 500 diputados, 241 legisladoras llegaron a sus escaños con un reto enorme: impulsar y aprobar iniciativas a favor de los derechos de las mujeres que por años les han sido negados.

Sin embargo, en su tercer y último año de trabajo, la llamada “Legislatura de la paridad”, aún tiene grandes pendientes en esta materia, como garantizarles a las mujeres una vida libre de violencia ante el incremento de feminicidios, el derecho a decidir sobre su propio cuerpo o el empoderamiento económico.

Entre las iniciativas que se encuentran en el tintero está la aprobación de la interrupción legal del embarazo en todo el país y la homologación del delito de feminicidio a nivel nacional. Temas urgentes en un país que criminaliza y encarcela a sus mujeres por abortar y, donde en promedio, 10 son asesinadas cada día de forma violenta.

La paridad de género en la actual legislatura tampoco impidió la aprobación para disminuir el número de recursos destinados al combate de la violencia de género, como el recorte presupuestario del 75 por ciento al Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres); o el retiro del financiamiento para los refugios de mujeres gestionados por organizaciones civiles.

Una situación que ha ocurrido en años anteriores y que se teme se repita para el presupuesto del 2021. Incluso, organizaciones como Amnistía Internacional, se han pronunciado al respecto y han pedido al Estado mexicano que asegure los recursos de los programas presupuestales orientados a promover la igualdad y garantizar el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.

El último gran revés para las mujeres que integran la Cámara de Diputados fue el rechazo a la iniciativa Menstruación Digna, impulsado por el colectivo feminista que tiene ese mismo nombre y es respaldado por legisladoras de diversos partidos.

La propuesta buscaba eliminar el 16 por ciento del IVA en productos de primera necesidad como las toallas sanitarias, copas y tampones, un impuesto que solo pagan las mujeres por un proceso biológico como menstruar.

Los 218 legisladores, incluidas mujeres, que votaron en contra se excusaron diciendo que la reforma beneficia a las empresas y genera un hueco en las finanzas durante la pandemia por COVID-19.

Aún así, las diputadas continúan en pie de lucha y ya obtuvieron una victoria. Impulsaron que este 28 de octubre el INE incluyera entre sus lineamientos para prevenir y atender la violencia política contra las mujeres que los candidatos se comprometan con un tres de tres: no ser deudor de pensión alimenticia, no ser acosador sexual y no ser agresor de mujeres.

Un hecho importante debido al panorama que se espera durante las elecciones del 2021, donde se renovarán 21 mil 368 cargos en todo el país, incluida la Cámara de Diputados.

Los obstáculos para la completa paridad

Las mujeres han sido protagonistas en muchos de los temas que se han discutido en la Cámara de Diputados, pero ese trabajo no se ve reflejado en la toma de decisiones, considera la diputada federal Martha Tagle.

“La toma de decisiones sigue estando reflejada en un grupo de hombres legisladores, particularmente de las mayorías donde se decide qué temas avanzan, qué temas no avanzan, a pesar de todo el trabajo, el esfuerzo y la dedicación de las mujeres”, menciona.

Al comienzo de la 64 Legislatura, Tagle hizo esfuerzos para concretar una bancada de mujeres, pero no fue posible porque al final cada una tiene diferentes formaciones e ideologías y no todas tienen conciencia de género.

Sin embargo, se han logrado formar grupos de trabajo con representantes de todos los partidos parlamentarios para empujar una agenda a favor de los derechos de las mujeres, lo cual se espera lograr también en este tercer y último año.

“Me parece que por trabajo las mujeres legisladoras no han parado, han empujado temas como la violencia política, paridad en todo, pero son temas en los que a fin de cuentas, como hay mucha unanimidad, no hay manera de detenerlos.

“Pero en aquellos que son preocupantes para el gobierno o les generan un problema, simple y sencillamente no se puede mover nada y creo que en ese sentido estamos quedándole mal a la ciudadanía”, señala.

Uno de los temas que espera puedan ser discutidos durante este periodo legislativo es el que tiene que ver con la interrupción legal del embarazo, que sigue siendo una de las promesas no cumplidas del gobierno con respecto a las mujeres y particularmente con las feministas.

Sin embargo, no solo las legisladoras han fallado, considera Tagle, sino es la Cámara de Diputados en general, ya que ha abdicado de sus facultades en materia presupuestal permitiendo el desmantelamiento de programas importantes, como los fideicomisos, que afectan a miles de personas, muchas de ellas mujeres.

La situación se ha repetido en el gabinete federal, donde también hubo paridad de género e incluso, por primera vez una mujer ocupó la titularidad de la Secretaría de Gobierno, creando altas expectativas que no se han consolidado.


No es solamente cumplir con que las mujeres estemos en el poder, sino que seamos mujeres en el poder con poder. Desafortunadamente ni en la Cámara de Diputados, ni en el Ejecutivo, donde aparentemente se supone que son los espacios donde hay paridad, las mujeres estamos con el poder real para tomar las decisiones y tenemos que batallar mucho para que se nos tome en cuenta

Martha Tagle

Diputada Federal por MC

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