Cansado, cabizbajo y apoyado con un bastón, Jaime Montoro Loyo camina

por los pasillos del Palacio de Cantera a paso lento con la esperanza de encontrarse con el gobernador, Jaime Rodríguez Calderón, pero sin tener éxito.

Hace tres años sufrió una embolia que afectó drásticamente su vida, al quedarse sin trabajo y no poder mantener a su familia integrada por su esposa y su hija.

Montoro Loyo, residente de la colonia Balcones del Norte, calle Honor 404, en Apodaca, ha buscado a Rodríguez Calderón por muchos medios desde hace un año para solicitar su ayuda, aunque la directora de audiencia se lo ha negado.

“Yo tengo miedo de morirme. Varias veces me ha recogido la ambulancia de la calle porque se me sube la presión. La presión fue la que me causó la embolia”, dice Montoro Loyo, a quien de momentos parece que se le atora el llanto en la garganta.

“Yo corro mucho riesgo porque no tengo una buena atención y medicamento. Por esa razón me preocupa mucho hablar con el gobernador (…).

“Tengo una hija, tiene 11 años. Yo necesito apoyarla para que ella pueda tener una carrera.

Necesita muchas cosas (…) Yo no quiero morir sin haberla ayudado a ella”.

Para Montero Loyo, el gobierno ciudadano del que presume Rodríguez

Calderón queda en tela de juicio debido a que en el Palacio de Gobierno existen funcionarios que no le permiten acercarse al gobernador.

Incluso ha mandado mensajes por medio de Facebook, pero el mandatario estatal no le ha respondido.

“Es puro sufrimiento porque no puedo hacer nada. Yo quiero rehabilitarme para poder tener elementos económicos para poder cubrir mis necesidades”, comenta el ciudadano tras su intento fallido de entrevistarse con el gobernador.

“Yo vine con Jaqueline, la directora de audiencias (…) Yo le mandé varios (mensajes de Facebook) y no me los ha respondido.

“Y en cierta manera me dicen que está ocupado, pero yo he pedido desde junio un espacio en su agenda, para que me pueda conocer a mí y yo conocerlo a él, y poder plantearle mi problema”.

Montero Loyo-quien votó por “El Bronco” en los pasados comicios- solicitó apoyo a organismos ciudadanos para que lo apoyen para superar su problema, debido a que es el único ingreso financiero en su hogar, y en vista de que los funcionarios de Rodríguez Calderón le “cierran el paso”.

“Me dicen que el gobernador no me puede recibir, pero no es ‘el gober’, es la gente que le rodea, que no quiere que uno vaya a poner el problema”, dice el afectado, quien no pierde la esperanza de encontrarse con el mandatario estatal y plantearle su necesidad.