La posibilidad de que en esta pandemia por Covid-19 las personas se enfrentaran a una crisis alimentaria despertó en algunos grupos urbanos la necesidad de fomentar el cultivo de alimentos en casa a través de los llamados huertos urbanos.

La forma de consumo que se tiene en la actualidad retomó su importancia, Para diversas comunidades sostenibles, la creación de huertos urbanos no es una práctica moderna. Los orígenes de los también llamados “victory gardens” o “war gardens” se remontan a la Segunda Guerra Mundial, cuando las personas procedentes de países como Estados Unidos, Alemania y Reino Unido, al no poder conseguir alimentos, se vieron en la necesidad de cultivar los suyos para asegurar el sustento y la sobrevivencia.

Costumbres de la guerra las retoman los ecologistas

No fue sino hasta 1960 cuando los huertos urbanos tomaron fuerza debido a que los movimientos ecologistas los tomaron como parte de su estandarte.

Isaac Malagón Coronado, presidente de Atzallan Manantial de la Sustentabilidad, asegura que la dinámica de consumo desmedido que se lleva a cabo en las ciudades desencadenó que los huertos urbanos perdieran relevancia, sin embargo, en la última década los jóvenes han mostrado gran interés en rescatar esta práctica.

“Con la creación de huertas en casa se ponen sobre la balanza factores económicos, sociales, de salud y de conciencia ambiental. El hecho de que se implemente esta técnica garantiza a las personas alimentos aun en épocas de crisis, incluso les ayuda en su economía, además de ya no gastar en algunos productos, las frutas o verduras que generen pueden venderlas a su comunidad” señala el experto.

Es curioso como este tipo de actividades cobran fuerza en medio de la cuarentena, comenta Malagón Coronado, quien explica que por ahora millones de personas en todo el mundo se están enfrentando a una crisis alimentaria y los huertos urbanos podrían ser una alternativa a esta problemática.

“Es común que la gente que vive en las ciudades encuentre limitantes al momento de crear un huerto, sobre todo por los espacios tan reducidos que tienen en casa. El mayor obstáculo para cambiar de hábitos viene de nosotros, para cultivar alimentos propios no se necesita de un gran espacio, para eso están los huertos verticales”, explica el experto en sustentabilidad.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), más de 800 millones de personas en todo el mundo están involucradas en la agricultura urbana y periurbana.

Por otra parte, la implementación de huertos urbanos para el sustento comunitario destaca en 10 ciudades latinoamericanas y del Caribe, entre las cuales se encuentran: la Ciudad de México, Antigua y Barbudas, La Habana, en Cuba; Tegucigalpa, en Honduras; Managua, en Nicaragua; Quito, en Ecuador; y Lima, en Perú.

Huertos Urbanos, una garantía alimentaria para el futuro

Después de los estragos que ha dejado la pandemia de coronavirus, la sostenibilidad social, económica y ambiental del sistema alimentario podría inclinarse hacia la gestión de los cultivos alimenticios en las zonas urbanas y periurbanas, revela la FAO.

En la actualidad, cerca del 55 por ciento de la población global vive en las zonas conurbadas y el 80 por ciento de todos los alimentos producidos en el mundo se destinan a esos espacios, es por eso que el cultivo en casa se vuelve crucial para que la distribución de los productos sea equitativa.

Mireya Rangel, trabajadora social enfocada en temas ambientales urbanos, asegura que hace 10 años cuando ella comenzaba a impartir talleres relacionados con el cultivo de alimentos, sí había personas interesadas en aprender pero no tantas como ahora, incluso, comenta que en pleno periodo de aislamiento este tipo de cursos son muy demandados en la red.

“Cuando comencé a dar estos talleres me di cuenta de que muchas de las personas que asistían no contaban con un espacio para hacer los huertos, es por eso que se me ocurrió salir a las calles y buscar lugares públicos o jardineras en donde pudiéramos trabajar. Este tipo de iniciativas cada vez son más frecuentes, eso quiere decir que la sociedad comienza a preocuparse por lo que come y por el medio ambiente”, detalla la activista.

En la Guía de Huertos Urbanos de la Ciudad de México se describe al huerto como un espacio limitado que se encuentra dentro de la ciudad, en el cual se siembra una gran variedad de plantas (medicinales, aromáticas, hortalizas y ornamentales).

Guía de huertos urbanos

‘Es un cambio a nivel familiar’

La tallerista Mireya Rangel comparte algunas recomendaciones para las personas que quieran crear un huerto en casa.

“Lo primero es preparar la composta con seis semanas de anticipación, para este punto pueden utilizar cáscaras de fruta. Después deben considerar el espacio en el que se colocará, ya sea en macetas, huacales o bandejas de plástico. Otro factor importante son las semillas, no siempre se tienen que comprar, pueden buscar algún tutorial que les diga cómo aprovechar las de las frutas y verduras que se tienen en casa.

Para esta actividad se necesita tiempo y paciencia, de lo contrario a las personas no se le darán los primeros brotes. Los huertos urbanos no solo generan un cambio a nivel individual, también lo hacen en lo familiar y comunitario”, argumenta la experta en cultivo de alimentos.

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