A lo largo de siete legislaturas, de cientos de diputados locales que llegaron al poder y lo dejaron, Adriana Damián Vallejo trabajó en la Asamblea Legislativa hasta que esta se convirtió en el primer Congreso capitalino y Morena decidió despedir al bloque de 77 empleados bajo la presunción de ser “aviadores” u operadores políticos del PRD.

Desde su despido, Adriana ha ido de puerta en puerta, intentando explicar su caso, su situación, el trabajo que ha desempeñado y por el cual la conocen perredistas que ahora son morenistas, panistas, priistas y políticos de todos los colores.


Los empleados despedidos buscan que sus casos sean analizados individualmente pues aseguran que fueron contratados siguiendo los procedimientos correctos

Su trabajo, argumenta, ha sido institucional sin importar el color del partido dominante.

Para su mala suerte, luego de años de servicio en el área de comunicación social, Adriana fue responsable de llevar la prensa del perredista Leonel Luna, presidente de la Comisión de Gobierno y protagonista de las confrontaciones más duras contra Morena.

Cabe recordar que a finales de la pasada legislatura, cuando el PRD era el partido dominante, se denunció la basificación masiva de familiares, choferes y amigos de políticos del Sol Azteca con la intención de heredarlos al congreso capitalino.

Un mes antes de que asumiera el poder el nuevo Congreso de la Ciudad de México en septiembre pasado, el escándalo de las plazas estalló y Morena se comprometió a investigar a fondo el caso y sentarse a dialogar con los tres sindicatos que operan en ese recinto legislativo entre estos, los más numerosos, el Sindicato de Trabajadores de la Asamblea (STALDF), considerado el sindicato mayoritario y el Sindicato Auténtico de Trabajadores de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (SATAL).

Luego de tres meses de funciones, el Congreso de la Ciudad de México despidió en enero a los primeros 77 empleados, entre ellos a Adriana, quien personalmente ha visitado a diferentes legisladores de Morena y otros partidos, alegando que su trabajo no se suscribe a la última legislatura del PRD, sino a la propia institución desde hace veinte años.

Además, después de años de trabajo continuo en los edificios de Allende y Donceles, Adriana ha tenido que manifestarse en la plaza de la Constitución frente a Palacio Nacional para solicitar una audiencia con el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, a quien le han enviado una carta; lo mismo han hecho para Alejandro Encinas Rodríguez, subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población de México.

“Exigimos la reincorporación de los 77 compañeros sindicalizados a sus áreas de trabajo”, se lee en las pancartas que exhibieron en el Zócalo de la capital.

Esta semana, los trabajadores intensificaron la busca de respuestas claras por parta de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) que encabeza el morenista Ricardo Ruiz, quien sucedió a Alejandro Encinas en el cargo.

“Como afectados directos afirmamos que no es real, fuimos contratados en un proceso de justicia social en un periodo de regularización administrativa realizado en 2018 después de cinco, diez o hasta 22 años de servicio en la institución”, explican en el oficio del 21 de enero de 2019 dirigido a Ricardo Ruiz Suárez.

“Nos encontramos ante una transición política que ya suma miles de despidos, recorte a prestaciones y personal de diversas dependencias escudándose en la austeridad republicana dictada desde la Presidencia de la República”, abunda el documento en poder de Reporte Indigo.


De acuerdo con este grupo de despedidos, la Jucopo, bajo la presidencia de Ricardo Ruiz en los acuerdos CCMX/1/ JUCOPO/27/2018 y CCMX/1/ JUCOPO/45/2018 decidió de manera unilateral terminar la relación laboral con estos 77 trabajadores

Ya en la carta dirigida a Alejandro Encinas (mentor político del diputado Ricardo Ruiz) piden que se revisen los expedientes de cada uno de los afectados.

“Solicitamos su valiosa intervención con el presidente diputado de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Ruiz Suárez, para que no se violenten nuestros derechos laborales, nos reincorporen a nuestras áreas de trabajo y sean pagados nuestros sueldos y prestaciones”, le piden a Alejandro Encinas en el entendido de que tiene cierta injerencia sobre quien heredó su silla en el Congreso de la capital.

Y es que, bajo la bandera de austeridad republicana y de ahorros en el congreso capitalino, algunos diputados de Morena le han dicho a Adriana, que el trato tiene que ser parejo; que no se les puede recontratar porque ocasionarían un “hoyo” a las finanzas del recinto de Donceles.

El miércoles este grupo de ex empleados consiguieron que la diputada panista Margarita Saldaña subiera un punto de acuerdo para instalar una mesa de trabajo y los casos de cada uno de los 77 despedidos se evalúen de manera individual.

José Luis Rodríguez Díaz de León, presidente de la Mesa Directiva y diputado de Morena fue enfático, los recursos de esa nómina ya no fueron contemplados en el Presupuesto de este año. El tema parece estar empantanado.