Al paso de los días de la explosión de Tlahuelilpan, Hidalgo, un grupo de psicólogos, abogados y trabajadores sociales pasan día y noche en siete hospitales de la Ciudad de México apoyando con ropa, actas de nacimiento, de defunción, féretros y comida a los familiares de 33 víctimas directas que luchan por su vida.

Muchos llegaron hasta la capital del país con lo único que traían puesto, sin dinero y sin documentos, sólo con la firme intención de saber cómo estaban sus hijos, esposos, hermanos que resultaron quemados al incendiarse un ducto clandestino en dicha comunidad.

Nelly Montealegre, subprocuradora de Atención a Víctimas del Delito y Servicios a la Comunidad de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, explicó en entrevista con Reporte Índigo que la ruta a seguir es brindar el apoyo a las víctimas directas o indirectas de la tragedia, quienes no quieren separarse de sus familiares que se mantienen internados en diversos hospitales de la capital.

Por tal razón, se desplegó a este grupo de 34 profesionales en psicología, abogados y trabajadores sociales especializados en atención de víctimas.

Montealegre Díaz, explicó que la Procuraduría de Justicia se sumó a la atención de los internados en distintos hospitales de la Ciudad de México como los de la Secretaría de Salud, del ISSSTE, IMSS, PEMEX y el militar.

“Tuvimos un despliegue en total en diez hospitales donde están algunos pacientes y sus familiares presentan necesidades distintas, algunos desde la atención, alimentos, pases para alojamiento, ropa porque no venían preparados y ante la emergencia salieron rápidamente de su domicilio para trasladarse a la Ciudad de México, otros tuvieron que regresar a Hidalgo por documentos u objetos que requerían”, detalla.

La funcionaria agregó que la principal petición de las víctimas indirectas fue que les permitieran permanecer en los hospitales.


“Ahí quieren estar pendientes del estado de salud y de cómo evolucionan sus familiares, prefieren estar ahí, cercanos y pendientes, por si necesitan algo o pasar a verlos, prefieren no moverse de esos lugares”

Nelly Montealegre

subprocuradora de Atención a Víctimas

La subprocuradora de Atención a Víctimas señaló que en promedio se apoya a tres familiares por cada uno de los lesionados hospitalizados en la capital, es decir, aproximadamente a cien personas.

“Es una cifra que cambia y evoluciona, pues de manera inicial llegaron muchos familiares y después fue cambiando, primero 28 víctimas, luego 31 y al final 33 víctimas directas de la explosión, en promedio estamos atendiendo a tres familiares por persona ”, informó.

Debido a que algunas víctimas perdieron la vida en hospitales de la Ciudad de México, el Gobierno capitalino también apoyó con el pago de servicios funerarios en coordinación con otras autoridades del estado de Hidalgo, aunque algunas familias han declinado recibir este apoyo debido a que ya tenían contratado el servicio.

La atención a las familias continuará brindándose hasta que se requiera, con independencia de las diligencias ministeriales que autoridades de los tres niveles de Gobierno realizan en torno a los hechos ocurridos en Tlahuelilpan, Hidalgo.