Tras ser señalados por la población de un intento de robo violento contra una persona de la tercera edad, tres personas fueron asesinadas por una turba violenta en la comunidad de Miravalles, esto en el municipio de Oriental en la zona norte del estado de Puebla.

Las tres víctimas, dos hombres y una mujer, que fueron sometidas a golpes y finalmente quemadas vivas por al menos medio centenar de habitantes, aún no han sido identificadas, pero las primeras versiones de reporteros locales de la zona han establecido que no son originarios de este municipio.

La ejecución tumultuaria se registró la tarde de ayer al filo de las 17:30 horas, cuando en el poblado se corrió la voz de que un hombre de la tercera edad había sido víctima de un intento de robo por parte de tres desconocidos, los que fueron interceptados por grupos de vecinos que les cerraron el paso en su intento de abandonar la población.

Se estableció que los presuntos ladrones, a fin de evitar ser detenidos por los pobladores que se comenzaron a aglutinar en su entorno, realizaron algunos disparos de armas de fuego al aire, lo que terminó por enardecer más a la población, dictando en ese momento la colectiva sentencia de muerte.

Tras el incidente la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del gobierno estatal de Puebla informó a través de un comunicado que ya se restableció el orden público en la localidad, luego que el linchamiento generara diversas manifestaciones de violencia entre grupos de pobladores.

Apenas sucedidos los hechos, según refiere el comunicado oficial, efectivos estatales se trasladaron a la comunidad de Miravalles, entrevistándose con las autoridades del municipio, quienes señalaron que los habitantes se encontraban en actitud muy agresiva, impidiéndoles el ingreso a la población y amenazando con agredirlos si no se retiraban, y que al parecer ya habían ultimado a los retenidos.

Por lo anterior, se estableció el protocolo de actuación para eventos de linchamiento, estableciéndose que al momento en que los policías estatales ingresaron a Miravalles, los pobladores se dispersaron, abandonando los cuerpos de los tres sujetos ejecutados, los que se encontraban atados de manos, por lo que se dio parte a la Fiscalía General del Estado para las diligencias correspondientes.