Reconstrucción recaerá sobre gasto público

Sin resolución aún para el reparto de Presupuestos de Egresos de 2018 y la asignación de recursos para obras de reconstrucción, la Cámara de Diputados y de Senadores se encuentran aún en el estire y afloje y análisis de propuestas.

Los representantes advierten que no todo el Presupuesto del 2018 debe de definirse a partir de un desastre natural ya que no se debe de olvidar a las entidades federativas restantes.

Por su parte, el subsecretario de ingresos de la Secretaría de Hacienda, Miguel Messmacher, ya advirtió que el costo de la reconstrucción recaerá sobre el gasto público, lo que representará un reto para el diseño del presupuesto del 2018.

“Lo más probable es que la mayor carga vaya a estar en el gasto público. En el análisis que van a hacer del presupuesto de egresos de la federación es probable que vayan a estar incrementando de manera importante los recursos públicos destinados a la reconstrucción”, advirtió Messmacher y pasó la estafeta a los diputados.

La reconstrucción de las zonas afectadas por los temblores de septiembre pasado se está convirtiendo en una carrera de obstáculos que no pueden ser esquivados por todos.

Los Partidos políticos y gobernantes tienen ya la mira puesta en las próximas elecciones de 2018, por lo que de momento han dejado de lado el tema de la reconstrucción.

Incluso los legisladores no han terminado de comprometerse para cambiar el presupuesto.

Los que voltean a ver hacia los damnificados lo hacen con fines electorales, los recursos y donaciones se están convirtiendo en un estire y afloje para ser visto como la mejor opción rumbo a Los Pinos.

En materia económica, las condiciones de crédito serán muy difíciles, un damnificado deberá de pagar hasta 18 mil pesos mensuales para hacerse de un nuevo hogar.

Gobierno y ciudadanía también tienen que esquivar a los oportunistas que, haciéndose pasar por necesitados, han engañado al gobierno y logrado conseguir ayuda de su parte.

En entidades pobres de Oaxaca, Chiapas, Puebla y Morelos los olvidados del sismo siguen luchando para sobrevivir sin bienes y sin hogar.

Créditos inaccesibles

Guadalupe García Castañeda tiene 68 años y lo perdió todo por el sismo, su hogar donde vivió por más de 25 años, sus muebles, sus recuerdos, su identidad y gran parte de su vida.

El departamento, ubicado en el número 27 de la Calle Pestalozzi, en la Colonia Narvarte, lo compró su esposo pasados los 40 años, después de muchos esfuerzos y carencias terminaron de pagarlo. El terremoto del pasado 19 de septiembre convirtió su hogar en inhabitable.

“Cuando estás un poco más joven piensas en la ilusión de seguir adelante y te recuperas, ahora mi esposo está jubilado, tenemos 68 y 66 años nos duele un poco más, damos gracias a Dios porque estamos con vida, creemos que aquí no se acaba todo, a lo mejor todavía no captamos la magnitud de lo que ya no tenemos, por lo menos disfruté mi casa muchos años”, dijo Guadalupe.

El Gobierno de la Ciudad de México anunció un plan de reconstrucción en la capital, otorgar créditos de hasta 2 millones de pesos a las personas cuyos inmuebles han sido catalogados con daños estructurales graves para que puedan acceder a una nueva vivienda.

“Es un crédito de los llamados créditos blandos, es una tasa preferencial pero tiene además eso que se llama bono-cupón cero, que permite que solamente al final de tu plazo esté haciendo prácticamente el pago de los intereses y que se deje extinguida la deuda”, anunció el jefe de gobierno capitalino.

Miguel Ángel Mancera informó que los créditos son de un plazo de hasta 20 años, tasa de interés preferencial del 9 por ciento, sin enganche, sin comisiones. Pero la realidad es que los damnificados tendrán que pagar hasta 18 mil 200 pesos mensuales por 20 años.

Según recomendaciones de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el pago destinado para una renta o hipoteca debe de ser menor al 30 por ciento del ingreso mensual, es decir, para acceder al crédito máximo del gobierno, se deberán de contar con ingresos de 54 mil 600 pesos al mes, además de no aparecer en el buró de crédito, estar en el censo de la CDMX, contar con un dictamen de seguridad y aprobar el análisis de crédito.

Según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Observatorio Laboral, el sueldo promedio mensual de los profesionistas de la Ciudad de México es de 15 mil 500 pesos, por lo que un ciudadano promedio no podría acceder a los créditos otorgados por el gobierno.

En Oaxaca y Chiapas donde se encuentran las comunidades más pobres y afectadas por el sismo de 8.2 grados del 7 de septiembre, la ayuda del Gobierno federal será insuficiente.

Peña Nieto anunció que las familias que presenten daños parciales en sus viviendas recibirán una tarjeta con un apoyo de 15 mil pesos en efectivo en la compra de material, y a quienes perdieron todo se les entregará un apoyo total de 120 mil pesos en cuatro depósitos mensuales, de los cuales el 80 por ciento deberá de destinarse para la compra de material y el 20 restante para la mano de obra.

Según especialistas de la construcción, en promedio un metro cuadrado de una vivienda terminada cuesta alrededor de 4 mil pesos, por lo que la ayuda sería insuficiente.

Para tener acceso al crédito que ofrece el gobierno, el interesado no debe aparecer en el buró y debe aprobar el análisis crediticio

Reconstrucción recaerá sobre gasto público

Sin resolución aún para el reparto de Presupuestos de Egresos de 2018 y la asignación de recursos para obras de reconstrucción, la Cámara de Diputados y de Senadores se encuentran aún en el estire y afloje y análisis de propuestas.

Los representantes advierten que no todo el Presupuesto del 2018 debe de definirse a partir de un desastre natural ya que no se debe de olvidar a las entidades federativas restantes.

Por su parte, el subsecretario de ingresos de la Secretaría de Hacienda, Miguel Messmacher, ya advirtió que el costo de la reconstrucción recaerá sobre el gasto público, lo que representará un reto para el diseño del presupuesto del 2018.

“Lo más probable es que la mayor carga vaya a estar en el gasto público. En el análisis que van a hacer del presupuesto de egresos de la federación es probable que vayan a estar incrementando de manera importante los recursos públicos destinados a la reconstrucción”, advirtió Messmacher y pasó la estafeta a los diputados.

“Es un crédito de los llamados créditos blandos, es una tasa preferencial pero tiene además eso que se llama bono-cupón cero, que permite que solamente al final de tu plazo esté haciendo prácticamente el pago de los intereses y que se deje extinguida la deuda”
Miguel Ángel ManceraJefe de gobierno capitalino

La realidad del préstamo

Para un damnificado, las condiciones de crédito serían muy difíciles:

2
Millones de pesos crédito para disponer de una nueva vivienda
18,200
Pesos mensuales tendría que pagar el damnificado por 20 años
54,600
Pesos al mes ingresos de quienes accedan al crédito máximo del gobierno
15,500
Pesos sueldo mensual promedio de un ciudadano en CDMX