“Nada más me pega cuando está alcoholizado o cuando está drogado, pero él es bueno” , con la lectura de este testimonio, de una de las 42 mujeres víctimas entrevistadas, comenzó la presentación del informe “Mi experiencia puede servir para que otras no tengan miedo” Señales y estrategias para prevenir la violencia feminicida.

El control y el aislamiento son dos de las señales en la violencia feminicida.

“El control está muy de la mano del aislamiento, una mujer que vive violencia vive tres capas de aislamiento: el de ella misma, el que hacen los agresores y el aislamiento social de la familia y los amigos”, comentó Mariana Orozco, de Data Cívica A.C.

El informe realizado por las organizaciones Data Cívica y Alternativas Pacíficas A.C., y publicado en agosto de 2021, fue posible gracias a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

El informe permite refutar algunas teorías sobre los estereotipos económicos y sociales que la sociedad ha creado sobre la violencia de género

“Está pensado para servir como material didáctico para el trabajo que realizan colectivas y organizaciones de la sociedad civil en Nuevo León, pero también en otros estados, para prevenir la violencia feminicida y atender tanto a víctimas como perpetradores, con la intención de generar condiciones de no repetición”, dice el prólogo del documento.

Ante la falta de datos cualitativos y cuantitativos sobre las víctimas y las circunstancias, ambas organizaciones pusieron su conocimiento y herramientas. En medio de la pandemia de COVID-19, Data Cívica, que revela datos como herramientas para la defensa de derechos humanos, trabajó con Alternativas Pacíficas, dedicada a la atención y protección de mujeres en situación de violencia.

Uno de los ejes de trabajo de Data Cívica a lo largo de los últimos seis años ha sido documentar la lucha contra las violencias de género y feminicida. Mientras que Alternativas Pacíficas, fundada en Monterrey en 1996, es pionera y referente nacional en su modelo de servicios multidisciplinario conocido como Puerta Violeta.

Aún falta mucha información por producir y mucha otra por entender. Pero el informe tiene tres hilos conductores: el trayecto histórico del término “feminicidio”, que se tipificó en el artículo 331 BIS 2 del Código Penal estatal de Nuevo León en 2013, un año antes de que fuera incluido a nivel federal; el contexto sociodemográfico y económico de los municipios neoloneses de Escobedo, Guadalupe y Monterrey y los resultados del estudio cuantitativo con datos disponibles y cualitativo a partir de fuentes primarias.

“Es posicionar a Nuevo León dentro de todo un marco internacional y nacional, que empiece a profesionalizarse la sociedad civil en este tema y que empiece a empujarse una agenda”, mencionó en su participación Sofía Lozano, de Alternativas Pacíficas.

El Programa Hacia un nuevo entendimiento del feminicidio

En realidad, el informe forma parte de un proyecto más amplio. Es un Diagnóstico para la implementación del Programa Hacia un nuevo entendimiento del feminicidio: Detectando y previniendo la violencia feminicida en Nuevo León.

El programa brindó capacitación a organizaciones y colectivas de la sociedad civil en los municipios de Escobedo, Guadalupe y Monterrey en temas de litigio y análisis de información, además de herramientas para monitorear el sistema de justicia con una perspectiva de género.

Con una periodicidad de cuatro años entre 2019 y 2023, el programa busca mejorar la prevención y la respuesta a casos de feminicidios, fomentar una mayor participación de la sociedad civil para monitorear a las instituciones encargadas de prevenir y sancionar estos casos, incrementar sus habilidades de litigio y de comunicar temas de violencia de género.

El nivel de ingresos no evita la violencia feminicida, sino que cambia la forma en la que opera

En el marco del programa se implementarán talleres para prevenir la violencia de género contra las mujeres, intervenciones artísticas en el espacio público y una campaña de comunicación en redes sociales, cuyo propósito es concienciar sobre las señales que pueden prevenir tanto violencia de género como el feminicidio.

“Queremos encontrar soluciones no punitivas y romper la narrativa de que la responsabilidad está en las víctimas; las soluciones están en lo colectivo, y esto se encuentra de manera transversal en el informe”, dijo durante su intervención Mónica Meltis, de Data Cívica.

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