El informe ‘México 2014...’ estableció que el cultivo, producción y distribución de droga en Jalisco son controlados por el CJNG


A finales de 2012, el CJNG rompió su alianza con el Cártel de Sinaloa, y en la primera parte del 2013 ocurrieron algunos choques violentos entre células del crimen organizado leales al Cártel de Sinaloa y al CJNG” 

México 2014

Reporte de Crimen
y Seguridad: Guadalajara

https://youtu.be/6Ne9DIQkowU

El enfrentamiento abierto entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa, que escaló a un nuevo nivel con la declaración de guerra de Puerto Vallarta, fue advertido muy temprano por el Consulado de los Estados Unidos en Guadalajara desde el año 2014.

Con la información que recaba en Jalisco y el Occidente del país, el Consulado estadounidense hizo notar desde ese año que el CJNG no sólo había roto su alianza con el cártel de Joaquín “El Chapo” Guzmán, sino que había entrado en una nueva fase de choque armado con esta organización delictiva.

El reciente secuestro de uno de los hijos de “El Chapo”, Jesús Alfredo Guzmán Salazar, en el restaurante La Leche de Puerto Vallarta por parte del CJNG, vino a exponer a la luz lo profuso de la batalla de esos grupos criminales, y los que podrían ser los prolegómenos de una nueva disputa sangrienta por Jalisco.

En el informe “México 2014 Reporte de Crimen y Seguridad: Guadalajara” que elabora el Departamento de Estado de Estados Unidos, a partir de la inteligencia que recaba el Consulado de Guadalajara, se establece lo siguiente:

“A pesar del relativamente permisivo ambiente de la Zona Metropolitana de Guadalajara para los líderes de alto nivel de los cárteles, el cultivo, producción, transporte y distribución de la droga en el estado son ampliamente controlados por el CJNG.

“A finales de 2012, el CJNG rompió su alianza con el Cártel de Sinaloa, y en la primera parte del 2013 ocurrieron algunos choques violentos entre células del crimen organizado leales al Cártel de Sinaloa y al CJNG.

“La lucha entre el Cártel de Sinaloa y el CJNG estuvo muy probablemente detrás del asalto a dos bares populares en el Este de Guadalajara, en marzo de 2013, que dejó cuatro civiles muertos y 18 heridos”.

Ese ataque a los bares del 31 de marzo de 2013 que cita el reporte del consulado, dejó en total un saldo de ocho muertos, considerando los que fallecieron durante su hospitalización posterior.

En efecto, ese día de marzo, alrededor de  las 10 de la noche, un grupo armado acudió primero a un bar en el cruce de las avenidas Javier Mina y Cairo, donde arrojó una granada y dirigió una ráfaga de balas en su interior.

Esa misma célula se trasladó posteriormente a otro bar a solo unas cuadras, también en el Oriente de Guadalajara, sobre Javier Mina al cruce de la Calle 66, para disparar contra sus comensales.

Los episodios de la guerra

Pero los ataques a los bares del Oriente de Guadalajara que dejaron ocho muertos en 2013 no han sido el único episodio de la guerra entre el CJNG y el Cártel de Sinaloa; el reporte del consulado da cuenta de uno más:

“Otro enfrentamiento Sinaloa-CJNG ocurrió durante el primer semestre del 2013 en la Región Valles de Jalisco, alrededor del pueblo de Tequila”.

Así fue: el 25 de enero de 2013, a poco de que iniciara el gobierno de Aristóteles Sandoval Díaz, la Policía estatal se encontró con un escenario de batalla en el kilómetro 70 de la carretera Tequila-Magdalena.

Ahí las autoridades aseguraron cinco vehículos con impactos de bala que fueron abandonados tras la refriega -uno de estos incendiado en un barranco-, con siete individuos sin vida, caídos en el saldo del enfrentamiento. La aún Secretaría de Seguridad Pública recogió lanzagranadas, rifles, granadas entre otro armamento que yacía ahí.

Las autoridades nunca difundieron de qué se había tratado aquello, pero las cosas comenzaron a tomar forma mientras más clara era la expansión del CJNG en el estado y el país. La Administración para el Control de las Drogas (DEA) lo dijo en su Evaluación Nacional de Amenaza de las Drogas 2015:  

“El CJNG se está volviendo rápidamente una de las organizaciones criminales trasnacionales más poderosas de México y en algunos casos compite con las operaciones de tráfico del Cártel de Sinaloa en Asia, Europa y Oceanía”.

En junio un grupo delictivo que se ligó a los Beltrán Leyva saqueó la casa de la madre de “El Chapo” –quien está por ser extraditado- en Badiraguato, y a fines de julio un par de sobrinos de su esposa fueron ultimados en Sonora, uno tenía 13 años, el otro 19.

La respuesta

Hasta el momento las autoridades de Jalisco no han expuesto si alistan algún plan de seguridad, ante la amenaza que se cierne por una escalada violenta del choque CJNG-Sinaloa tras los hechos de Vallarta.

En general esta batalla llega con una Fiscalía en manos de Eduardo Almaguer Ramírez, político que aspira a la gubernatura, y que concentró buena parte de su tiempo en los últimos meses en casos muy mediáticos como el del cantante grupero, Gerardo Ortiz.

Mientras que la Policía de Guadalajara, la más grande de Jalisco, está en manos de Salvador Caro Cabrera, también con aspiraciones políticas por Movimiento Ciudadano, lo que lo ha confrontado en más de una ocasión con Almaguer Ramírez, del PRI.

En todo caso, las autoridades fueron advertidas desde 2014 por la inteligencia estadounidense de la guerra CJNG-Sinaloa que ponía en vilo a Jalisco.

El Operativo Jalisco que inició el 1 de mayo de 2015 para desarticular al CJNG ha concretado cerca de una decena de detenciones en su cúpula, pero su liderazgo primero, Nemesio Oseguera “El Mencho”, sigue sin ser aprehendido.  

Vallarta, el puerto asediado

Los recientes hechos violentos en Puerto Vallarta no son los únicos que se han presentado en la región costera, durante el último lustro la zona ha sido escenario de distintos episodios delictivos que han encendido las alarmas.

Uno de los más añejos fue la desaparición, en junio de 2014, de Juan Carlos Gordián Ramos, edil priista de Cabo Corrientes, ubicado a unos 100 kilómetros del Puerto.

El regidor desapareció el 11 de junio mientras viajaba en motocicleta de Chacala a Tuito, en Cabo Corrientes. Sería hasta noviembre de ese año cuando encontrarían su cuerpo en una fosa clandestina en el mismo municipio.  

Otro caso similar se daría unos meses después, cuando en enero de 2015 se reportó la desaparición del edil independiente de Puerto Vallarta, Humberto Gómez Arévalo.

Sus familiares lo habían reportado como desaparecido desde el 16 de enero al percatarse de que no había llegado a dormir y su camioneta había sido abandona.

Declaraciones de su chofer indicaron que se vería en privado con algunas personas y le había pedido una noche antes dejarlo en una avenida importante del municipio. Los familiares se trasladaron hasta donde el chofer indicó que lo habían dejado y hallaron solo su vehículo.  

La Fiscalía inició una búsqueda en fosas clandestinas, pero hasta la fecha no hay novedades sobre su caso.

Otro hecho que marcó un hito fue la emboscada de elementos de la Fuerza Única por el CJNG en el municipio de San Sebastián del Oeste, en medio de la carretera Mascota-Puerto Vallarta, en abril de 2015.

A 70 kilómetros del municipio de la costa se dio la emboscada que ultimó a 15 elementos del cuerpo de seguridad.

El 20 de marzo de 2016 la PGR informó del hallazgo de un campamento del CJNG en el poblado de La Palma, en Puerto Vallarta, donde fueron decomisados tres lanzacohetes, 62 granadas, tres fusiles tipo Barret de alto poder.

La mayoría de los sujetos que ahí se encontraban pudieron escapar, por lo que solo tres de ellos fueron detenidos por las fuerzas federales.