El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, manifestó que “no es ninguna sorpresa” la estadística que el Inegi publicó sobre 108 mil 658 personas que murieron por COVID-19, 45 por ciento más defunciones que las reportadas por el Gobierno Federal.

Los datos presentados por el Gobierno Federal, dijo, son los correspondientes a la Vigilancia Epidemiológica, mientras que los del Inegi forman parte del “exceso de mortalidad” por la enfermedad en México.

“Esto no es ninguna sorpresa para nosotros. INEGI es la autoridad nacional, una autoridad autónoma en materia de estadísticas vitales y le corresponde dar las cifras oficiales de las defunciones”, dijo en entrevista para W Radio.

Esto, luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía reportara 108 mil 658 muertes por COVID-19 de enero a agosto de 2020, colocando al virus como la segunda causa de muerte en México.

Esta cifra corresponde a casi el doble de las 75 mil 17 defunciones confirmadas por la Secretaría de Salud Federal.

Al respecto, López-Gatell señaló que la diferencia se explica porque el INEGI publicó “el exceso de mortalidad”, es decir, “el número de defunciones observadas menos el número de defunciones esperadas”.

Según la Secretaría de Salud, el exceso de mortalidad se refiere a lo siguiente: 


“Número absoluto, acumulado y de mortalidad por semana epidemiológica. Las muertes en exceso incluyen no solo el número de muertes específicas por COVID-19, si no todas las ocurridas por otros factores que pueden contribuir también al exceso de mortalidad por todas las causas”.

López-Gatell apuntó que las estadísticas del Inegi se basaron en esas cifras, luego de haberse consultado mediante un grupo de trabajo entre el Instituto, la Secretaría y otros entes gubernamentales.

“En este grupo hemos estado publicando periódicamente el informe de exceso de mortalidad y precisamente, desde el primer informe… identificábamos este fenómeno que han encontrado también en Europa, en Estados Unidos, en algunos pocos países que han seguido la metodología de análisis de exceso de la mortalidad”.

Dijo que las defunciones contabilizadas por el Inegi podrían corresponder a todos aquellos pacientes cuyas actas de defunción no fueron registradas correctamente, pues no acudieron a los hospitales y fallecieron en sus domicilios.


“Hay defunciones que desafortunadamente no quedan registradas por diversas razones, incluida la situación de que hay personas que no acuden a atención médica, se quedan en sus domicilios y fallecen, a veces, sin que la causa de defunción quede formalmente registrada en el acta de defunción”.

Manifestó además que la cifra de 108 mil 658 personas fallecidas presentada por el Inegi, es la misma que divulgó en su momento el Gobierno Federal hablando del exceso de mortalidad. Se trata, dice, de metodologías distintas.

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