El gobernador enterró por completo la construcción del Penal de Mina, y aseguró que se ampliarán los tres que ya operan

No hay un estado en el país donde la crisis carcelaria haya provocado más muertos como en Nuevo León, y sin embargo las autoridades estatales han mostrado un desinterés y una negligencia notable para manejar esta problemática.

El Penal de Mina –cancelado este martes por el gobernador Jaime Rodríguez- es un proyecto que cumplirá tres sexenios, y las administraciones estatales no han sido capaces o no han tenido la voluntad para concretar esta obra urgente en el estado.

La construcción del nuevo Penal de Mina se ha convertido en un verdadero anhelo en la Agencia de Administración Penitenciaria de Nuevo León, proyecto que podría aliviar la crisis penitenciaria por la que atraviesa esta entidad.

En nueve años, este estado ha sido el escenario de las peores matanzas carcelarias, que hoy en día vive una crisis penitenciaria, pero ningún gobernador ha podido construir una nueva prisión de primer nivel y acorde a las necesidades de Nuevo León.  

El proyecto de esta nueva prisión fue anunciado en 2008 por el entonces gobernador priista Natividad González Parás, pues ya se tenía un hacinamiento en los centros penitenciarios el Topo Chico, Apodaca y Cadereyta.

Que siempre no

El centro penitenciario proyectado en el municipio de Mina fue oficialmente cancelado 
el martes:

>> 400

Millones de pesos se ha invertido en el proyecto del Penal de Mina desde julio del 2011

>> 300

Millones de pesos la partida que ya estaba asignada este año para el proyecto

>> 3,000

Millones de pesos la inversión aproximada que se requiere para concluirlo

Guerra al narco… y cárceles llenas

La alerta ya estaba encendida en las prisiones, se preveía un aumento de población por la guerra contra el narcotráfico anunciada al principio del sexenio del expresidente Felipe Calderón.

Culminó el sexenio del Natividad González Parás y la nueva prisión solo estaba en proyecto.

El narco se salía de control en Nuevo León, por lo que se recurre al apoyo del Ejército Mexicano.

El general Cuauhtémoc Antúnez, ahora secretario de Seguridad Pública, estaba al frente de la Séptima Zona Militar y comenzaron los operativos castrenses en todo el territorio nuevoleonés.

Poco a poco se comenzaron a llenar las cárceles de esta entidad de supuestos miembros del crimen organizado.

Por ello, en julio del 2011, en el gobierno de Rodrigo Medina, se inició la construcción del nuevo penal.

Pero en 2012 fueron detenidas las obras por falta de recursos.

Lo retoma, y lo deja

Al inicio de su administración, “El Bronco” retomó el tema de la construcción del Penal de Mina.

Pero el mandatario anunció que lo podría llevar hacia el municipio de Galeana, entidad de donde es originario, pero lo descartó por falta de recursos. 

El martes, pese a la sobrepoblación carcelaria, el gobernador descartó la construcción del Penal de Mina y aseguró que se ampliarán los tres centros penitenciarios que ya operan.

Para esto dijo que se requiere una inversión aproximada de 3 mil millones de pesos, la mitad de lo que costaría el reclusorio nuevo en Mina.

Al Penal de Mina ya se la ha invertido alrededor de 400 millones de pesos.