Puentes antipeatonales, una limitante de la movilidad

Los puentes de la Ciudad de México no solo representan un riesgo para sus usuarios, también son considerados como infraestructura poco accesible y que limita la movilidad de las personas

Los puentes de la Ciudad de México no solo representan un riesgo para sus usuarios, también son considerados como infraestructura

Los puentes de la Ciudad de México no solo representan un riesgo para sus usuarios, también son considerados como infraestructura

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Ningún cruce de personas por puentes en México favorece el tránsito peatonal de la ciudadanía, considera la Liga Peatonal, organización que promueve los derechos de los caminantes a nivel nacional.

Según la publicación de La Liga Peatonal titulada “¿Qué son los puentes ANTIpeatonales?”, que se puede consultar en su portal electrónico, los puentes son infraestructura que no busca favorecer al peatón y, en realidad, están diseñados para no interrumpir el flujo de vehículos.

“En los últimos años, los puentes antipeatonales en las zonas urbanas han dado prioridad al movimiento de vehículos motorizados, fragmentando el espacio público a través de vías rápidas, periféricos, puentes y pasos a desnivel. Los puentes antipeatonales se construyen con el objetivo de evitar que las y los peatones interrumpan el flujo continuo de automóviles al interior de las ciudades”, considera la organización.

Además, menciona la publicación de la liga, los puentes no consideran el derecho a la movilidad de los habitantes de las ciudades.

“Las y los peatones deben desviar sus líneas de deseo hasta donde se encuentran los puentes, lo que implica más tiempo y esfuerzo. Tienen un diseño poco amigable para las y los usuarios vulnerables como niños, niñas, personas adultas mayores o personas con discapacidad”, comenta.

Por otra parte, la organización denuncia que, aparte de que limitan la movilidad de las personas, tampoco cumplen con su función de salvar vidas.

“Un estudio realizado en el 2008 por el Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México reveló que 26.68 por ciento de los accidentes en la Ciudad de México ocurre a menos de 300 metros de un puente peatonal, por ende, la construcción de puentes antipeatonales tiene una lógica de ingeniería urbana que favorece el desplazamiento de los vehículos de automotores y no de prevención de lesiones”, detalla.

La liga considera que los estos cruces solo deben estar en vías rápidas y de acceso controlado fuera de las zonas urbanas.

Por último, indica que la mejor opción para el tránsito peatonal es adecuar las vialidades con semáforos, rampas e infraestructura peatonal a nivel de calle.

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