La delincuencia en la Ciudad de México no toma vacaciones de fin de año. Por el contrario, uno de los ilícitos que de manera regular registra un incremento en temporada decembrina es el de robo a casa habitación.

Estar ausente en estas fechas abre la posibilidad de terminar como una víctima de este delito, latente en la capital.

Miguel salió temprano de su hogar en la colonia Bosques de Tarango, en la alcaldía Álvaro Obregón, para ir a trabajar y por la noche acudir a un compromiso en compañía de sus amigos. A su regreso, durante la madrugada del pasado 10 de noviembre, la casa estaba desordenada y los barrotes de seguridad de su baño habían sido forzados.

Una fuerte cantidad en dinero en efectivo, joyas y relojes fueron robados, mientras que los electrodomésticos quedaron intactos.

“Después del robo sacamos todo y lo llevamos a otro sitio, por seguridad, pero poco sirvió, ya que apenas este viernes 14 se volvieron a meter a robar y aunque aparentemente no se llevaron nada, rompieron un candado y forzaron una ventana de la terraza, lo que hace suponer que fueron las mismas personas”, relata el joven de 28 años.

En ambos casos, las denuncias relativas fueron levantadas ante el Ministerio Público No. 45, correspondiente a la demarcación.

“A partir de ahí cambiamos la puerta, las protecciones y también se puso una alarma. Lo peor del caso fue que cuando fuimos a ratificar nos dijeron que no se podía hacer nada por falta de videos o indicios”, acusa en tono de reclamo.

La historia de Miguel quedará inscrita en los registros de incidencia que en este diciembre de 2018 se concentrarán por dicho delito y que, muy probablemente, rebasarán a la cifra de años anteriores, según demuestra la tendencia al alza que se reporta desde hace cuatro cierres de año.


De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), durante diciembre de 2014 en la capital fueron contados 420 robos a casa habitación, de los cuales 54 ocurrieron bajo condiciones de violencia y 366 sin el uso de la misma; para el último mes de 2015, un total de 506 ilícitos tuvieron lugar, 48 con violencia y 458 sin ella

Para diciembre de 2016, la cifra alcanzada fue de 496 hurtos, con 33 casos violentos y 496 sin agresión; mientras que al cierre del año pasado, 2017, la cantidad de robos a domicilio fue establecida en 561, de los cuales 41 se presentaron con violencia y otros 520 sin la misma.

Además de registrarse un alza en el universo de robos a casa habitación perpetrados durante los meses de diciembre de los últimos cuatro años, los datos concentrados por el Secretariado demuestran un crecimiento de incidencia de 2016 a 2017 en las demarcaciones de Magdalena Contreras (150 por ciento); Benito Juárez (72 por ciento); Iztacalco (45 por ciento); y Tlalpan (38 por ciento).

Por su parte, la alcaldía de Coyoacán se ha mantenido sin cambios en los meses de diciembre de los últimos cuatro años.

En el caso contrario, las demarcaciones territoriales que han reportado una mayor disminución de incidencia exclusivamente en los meses de diciembre de 2016 y 2017 fueron: Milpa Alta (-63 por ciento); Cuajimalpa (-54 por ciento); Azcapotzalco (-36 por ciento); y, Miguel Hidalgo (-33 por ciento).

La cifra negra

Adicional a los registros oficiales, existe una cifra negra por el delito de robo a casa habitación que no llega a ser denunciado ante autoridades competentes, ya sea por miedo, desconfianza en las instancias procuradoras de justicia o por simple desconocimiento.

Durante el pasado 7 de diciembre, a sólo unas horas antes de salir de la Ciudad de México para visitar a familiares en el estado de Guanajuato, el hogar de Anahí y sus padres fue robado, en calles de la colonia Progreso Nacional, perteneciente al perímetro de la alcaldía Gustavo A. Madero.

“Cuando llegamos al departamento no nos la creíamos, porque hay cuatro rejas para llegar acá. Pensamos que había sido alguien de nosotros y que en broma ‘no queríamos decir quién había hecho el desastre’, pero cuando vimos que no era así, salimos con miedo de que alguien siguiera adentro. Fuimos con el vecino de abajo para saber si había visto algo pero sin resultados y luego él nos acompañó a ver que no hubiera nadie”, recuerda la joven de 22 años.

El robo ascendió a los 30 mil pesos, entre laptops, dinero en efectivo, joyería y herramientas. Las personas implicadas forzaron las puertas de manera casi imperceptible, añade la joven estudiante.

“Esa misma noche se cambió la puerta y las cerraduras, recogimos las cosas volteadas y revisamos todo lo que nos hacía falta. A pesar del susto, mis papás decidieron no denunciar por el tiempo que toma y porque según ellos luego es más peligroso por los datos que se dan”, dice.

Buscan penas más severas

Como una medida para frenar el aumento de robos a casa habitación, legisladores del Congreso de la Ciudad de México buscan endurecer las penas por este delito.

El diputado panista Héctor Barrera Marmolejo presentó una iniciativa que busca incrementar las sanciones de 6 a 10 años de prisión.

Esto a través de una adición al artículo 224 bis al Código Penal local para que se defina este delito como un tipo penal específico y no sólo como un agravante, ya que una de las causas del incremento de este delito son los vacíos que existen en la ley, según dijo.

El diputado acusó que el robo a casa habitación ha ido en aumento sin que haya una respuesta de las autoridades, a pesar de acciones como la instalación de cámaras de videovigilancia.

Las personas que sufren de este delito pocas veces denuncian los hechos debido a las presiones y amenazas de los delincuentes, explicó el legislador


“Un delincuente que entra a robar al hogar va dispuesto a todo, no escatimará en causar daño ante la menor suspicacia en ser descubierto en fragancia”

Héctor Barrera Marmolejo

Diputado del PAN en el Congreso local

La propuesta fue turnada a la Comisión de Administración y Procuración de Justicia con el fin de ser analizada para su aprobación.