Desde hace más de 3 meses, Argelia, empleada del sector salud, casi no se acerca a sus tres hijas y, cuando está en su casa, toma medidas extremas.

Tan solo al llegar del trabajo, tarda alrededor de media hora en llevar a cabo lo que se ha convertido en un ritual para poder entrar a su hogar.

En el patio improvisó un vestidor donde se quita la ropa y los zapatos para desinfectarlos, luego entra directamente al baño para ducharse. Solo así puede ver a sus hijas de 11, 14 y 21 años y a su esposo después de su jornada laboral. También evita el contacto físico.

Argelia Solano García es enfermera general desde hace 18 años y tiene 10 de trabajar en el Hospital General de la Raza del IMSS. Ahora, entre sus funciones, está atender a pacientes con coronavirus. Su principal miedo es contagiar a su familia.

“Es un cúmulo de emociones impresionante, obviamente a uno le afecta en todos los niveles, emocionalmente y físicamente. Traer puesto el equipo es cansado, es muy agotador y los pacientes pueden estar bien y uno se da la vuelta y el paciente ya está mal y hay que correr y hacer mil cosas para poder ayudarlo”, relata.

Miles de doctoras, residentes, enfermeras y otras trabajadoras de la salud están en una situación similar desde hace tres meses, como Wendy García, Ana Araceli Arellano, Yesenia Ramírez, Argelia Solano y Enriqueta Macías, quienes se han visto obligadas a cambiar su rutina para evitar contagiar a sus hijos e hijas, lo que les ha causado estrés y ansiedad.

Algunas han optado por separarse de sus seres queridos, otras han tenido que tomar medidas estrictas como evitar todo contacto físico e incluso utilizar cubrebocas en sus hogares.

También hay quienes incluso han sobrellevado la enfermedad y su rol de madre al mismo tiempo.


El miedo a contagiarse o infectar a alguien se sustenta en los datos oficiales. Hasta mayo pasado, la Secretaría de Salud federal confirmó 11 mil 394 casos de COVID-19 y 149 decesos entre los trabajadores de la salud

Según las autoridades, la mayoría de los contagios y muertes se han registrado en la Ciudad de México, el Estado de México, Baja California, Tabasco y Sinaloa.

Empleados del sector salud, población vulnerable

Edgar Landa Ramírez, fundador y coordinador del Programa de Psicología en Urgencias Médicas, en el Hospital General “Dr. Manuel Gea Gonzalez”, explica que desde antes de la pandemia, el personal médico ya tenía una gran carga de trabajo y estrés.

El doctor en psicología por la UNAM menciona que en países como China e Italia, además de estrés, se registraron muchos problemas de salud mental como depresión, ansiedad e insomnio en este contexto del virus del SARS-CoV-2, de acuerdo con lo documentado en revistas médicas internacionales como JAMA Network Open y BMJ.

En el caso de México aún se están realizando las evaluaciones debido a que la región está todavía en el punto más alto de la pandemia, por lo que aún no hay resultados del impacto del coronavirus en el personal de salud a nivel emocional, los cuales se están realizando por instituciones como la UNAM, la Secretaría de Salud y los propios hospitales.

Sin embargo, dentro del personal médico, uno de los factores de riesgo identificados para generar alguno de estos problemas cuando hay pandemias es el ser mujer, ser joven y madre, de acuerdo con un artículo reciente de la revista BMJ.

“Si tú estás en áreas COVID trabajando como médico o enfermera o en algo relacionado, eres joven y además tienes bajo tu responsabilidad el cuidado de un hijo, es mucho más probable que tengas efectos psicológicos”, explica.

“Sientes mucha preocupación, ansiedad, depresión, insomnio, todo esto se asocia precisamente con estos factores. No es lo único (…) pero es importante saber que es una población que necesita especial atención porque está plenamente documentado que si cumples esas condiciones es probable que haya alguno de estos problemas”, agrega.

Sin embargo, Landa Ramírez aclara que existen otros factores que influyen como la falta de un entrenamiento adecuado o carecer de experiencia clínica.


Es un cúmulo de emociones impresionante, obviamente a uno le afecta en todos los niveles, emocionalmente y físicamente

Argelia Solano García

Enfermera general en el Hospital General de la Raza del IMSS

“Todos estos factores van a conjuntarse, no es un único factor, es la conjunción de todos estos factores lo que va a llevar a que desarrollen este tipo de problemas”.

Factores protectores

A pesar de la difícil situación, no todo el panorama es negro, Landa Ramírez menciona que hay factores protectores para ayudar a quienes se encuentren en una situación así.

Para protegerse ante problemas psicológicos se deben de tomar pequeños descansos mientras se está en estas áreas y se recomienda no llevar el trabajo al hogar y desconectarse.

Otro factor es tener redes familiares que puedan ayudar en el cuidado de los niños en caso de que sea necesario.

Y que en los hospitales exista la organización y estructura suficiente para brindar apoyo al personal de salud y permitirles pasar tiempo con sus seres queridos. Si estas primeras medidas resultan insuficientes, se puede recurrir a terapias psicológicas.

Continúa leyendo:

En el frente de batalla contra el coronavirus