La falta de antirretrovirales para el tratamiento de VIH en el sector salud de México mantiene a miles de pacientes en la incertidumbre.

Todo empezó con un grupo de apoyo comunitario formado por dos personas en la Zona Rosa de la Ciudad de México. El fundador Alaín Pinzón lo hizo pensando en personas que, como él, tuvieran VIH. Siete meses más tarde, su proyecto VIHveLibre comenzó a cambiar vidas.

“Lo fundé en junio de 2019, llevamos súper poquito. Afortunadamente hemos crecido bastante. Inicié con una persona que llegó al grupo y en este momento ya tenemos entre 35 y 40 personas por sesión”, relata.

Aunque el proyecto surgió como un espacio libre de discriminación, donde las personas se puedan sentir en confianza de hablar de lo que les preocupa y aqueja, también ha servido para dar solución a otras problemáticas, como el desabasto de antirretrovirales que se ha presentado en el IMSS y en el ISSSTE a partir del cambio de esquema de medicamentos.

Alaín narra que a finales de noviembre pasado, cuando comenzó la escasez de tratamiento en estas instituciones de salud, hubo un acercamiento con autoridades del Instituto Mexicano del Seguro Social, específicamente con David Razú, director de Vinculación Institucional y Evaluación de Delegaciones (DVIED).

“A nosotros nos dijeron que era por temas administrativos, es decir, que en toda la adquisición de medicamentos se estaban atorando muchísimo.


Yo pienso que la lucha contra la corrupción no debe de costar ninguna vida, y en este caso está costando la tranquilidad y la salud mental de las personas que vivimos con VIH

Alaín Pinzón

Fundador de VIHveLibre

Por ello, a través de sus redes sociales como Twitter y Facebook, Alaín, quien además de activista es internacionalista, decidió empezar a solicitar medicamento a sus contactos y seguidores para donarlos.

“Pues si somos un montón de personas que vivimos con VIH, las autoridades no nos están escuchando y tampoco nos están dando lo que nosotros necesitamos, que es una buena atención en general, integral, pues entonces tenemos que ayudarnos entre nosotros”, agrega.

Debido a que el año pasado la Secretaría de Salud anunció nuevos esquemas de medicamentos antirretrovirales para personas que viven con VIH, el activista señaló que pidió a quienes tuvieran un nuevo medicamento donar el anterior.

“Hay gente que me llegó con frascos completos. Otros con pastillas sueltas, pero en sus botes, de alguna manera es esta red de apoyo de ‘a ti te sobra, a ti te falta, te doy del que te sobró a ti (…)

“Todo es gratuito, los medicamentos no se venden. Así como los donan los entrego y no hay ningún intercambio ni de dinero, ni de prebendas, ni de favores, ni de nada. No se trata de lucrar con las necesidades de las personas sino se trata de ayudarles”, menciona.

A la fecha, ha entregado medicamento como Truvada, Efavirenz, Doitegravir y otros esquemas a unos 50 pacientes de estados como Baja California Sur, Zacatecas, Aguascalientes, Yucatán, Nuevo León, Veracruz y Puebla, a partir de las donaciones de unas 20 personas.

En el caso de que tenga que mandar medicamento a otros estados del país, quienes los reciben solo pagan los gastos de envío.

Mientras tanto, su grupo de apoyo comunitario VIHVELibre, se reúne de manera presencial todos los jueves de las 19:00 a las 21:00 horas en el Centro Comunitario de Atención a la Diversidad Sexual Sexual que está ubicado en Génova 130 de la Zona Rosa.

De punta a punta

Juan y Pedro son dos ejemplos de personas que se han beneficiado de las acciones que realizan VIHveLibre y su fundador, Alaín Pinzón.

Juan es de San José del Cabo, Baja California Sur. Él contactó a Alaín porque su hermano estaba a punto de terminarse su medicamento y en el ISSSTE, donde se atiende, le dijeron que no hay.

A principios de enero, Juan vio un tuit de Alaín donde éste ofrecía antirretrovirales a quienes no tienen y lo contactó por mensaje directo.

“Le di el nombre del medicamento y me dijo que sí, que sí contaba con él. Entonces ahí fue como nos organizamos con la logística de cómo podría (Alaín) enviarnos el medicamento desde la Ciudad de México hasta acá a Los Cabos.

“Gracias a Dios nos llegó justo a tiempo porque ya solo le quedaban como cuatro pastillas del medicamento”, explica.


El proyecto de VIHveLibre ha beneficiado a cerca de 50 pacientes en estados como Baja California Sur, Zacatecas, Aguascalientes, Yucatán, Nuevo León, Veracruz y Puebla

Al otro extremo del país está Carlos. Él vive en Cozumel, Quintana Roo, y se atiende en la única clínica del ISSSTE que hay en la isla. Sin embargo, ahí también está el problema de la falta de medicamento para su padecimiento.

“Fui a recoger mi medicamento como acudo mensualmente y me dijeron que no hay y que no hay ni fecha para cuando. Eso fue hace dos meses, tiempo en el que estuve buscando medicamento ahora sí que bajo las piedras”, relata.

“Me dijeron que es parte de los cambios que ha estado haciendo el gobierno federal, que hay una desorganización absoluta y nuevas licitaciones”, añade.

Al buscar en Internet dónde comprarlo, Carlos se encontró con la cuenta de Alaín y su ofrecimiento. Así fue como lo consiguió, solo pagando los gastos de envío.

Nuevo esquema para antirretrovirales

En junio del año pasado se publicó la Guía de Manejo Antirretroviral de las personas con VIH, la cual fue acatada de manera inmediata en el Seguro Popular y en diciembre por el IMSS. El ISSSTE aún no se incorpora.

De acuerdo con Hugo López-Gatell Ramírez, subsecretario de Salud, había corrupción en las compras de medicamento que se realizaban para este padecimiento, por lo que se incluyó en las compras consolidadas a fin de adquirir mejores precios y medicamentos.

Sin embargo, el activista Alaín Pinzón, señala que aunque en la normativa las instituciones de salud se deberían de estar abasteciendo, en la teoría hay falta de medicamentos por la desorganización que hay en el sistema de Salud.

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