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la caída mensual desestacionalizada que el gasto en consumo registró en abril - su peor desempeño en casi siete años


Estos indicadores desalentadores se presentan en un momento en el que las autoridades se han visto obligadas a implementar políticas económicas restrictivas

En medio de un entorno externo cada vez más complicado, la economía mexicana también está obteniendo señales preocupantes en su interior.

El gasto de los consumidores, uno de los mayores motores del crecimiento económico del país, está registrando su peor desempeño en años. Al mismo tiempo, la inversión fija bruta, es decir el gasto dedicado a maquinaria, equipo y construcción, sigue mostrando una tendencia de desaceleración.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reporta que durante abril su Indicador Mensual del Consumo Privado en el Mercado Interior (IMCPMI) registró una contracción mensual de 2.2 por ciento en términos reales y desestacionalizados. Éste es el peor desempeño mensual desde mayo del 2009.

El indicador no resulta mucho más alentador en su comparación interanual, donde el crecimiento de 1.2 por ciento registrado es más bajo desde julio del 2014.

Estas cifras resultan preocupantes al considerar que el consumo representa más del 60 por ciento del producto interno bruto (PIB) de México, por lo que una desaceleración en este rubro puede tener grandes efectos sobre el crecimiento económico del país.

Por su parte, la inversión fija bruta, la cual ocupa más de una quinta parte del PIB, tampoco resulta alentadora. El Indicador Mensual de la Inversión Fija Bruta (IMIFB) del INEGI registró en abril una caída real desestacionalizada de 1.6 por ciento contra el mes anterior, y un declive de 2.1 por ciento contra el mismo mes del 2015. Esto quiere decir que la inversión fija bruta registró su peor desempeño desde finales del 2014.

Dolorosa restricción

Estos indicadores desalentadores se presentan en un momento en el cual las autoridades de política económica de México se han visto obligadas a tomar un curso restrictivo para asegurar los fundamentos macroeconómicos del país frente a la turbulencia proveniente del exterior.

Con tal de mantener la confianza de los mercados, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha anunciado recortes de miles de millones de pesos en el gasto público planeado para este año y el próximo.

Al mismo tiempo, con el fin de ahuyentar a los especuladores, frenar la depreciación del peso mexicano frente al dólar, y así evitar un golpe inflacionario en el país, el Banco de México (Banxico) ha incrementado su tasa de interés de referencia en 1.25 puntos porcentuales (un incremento proporcional de más de 41 por ciento) desde diciembre del año pasado.

A pesar de que responden a presiones externas negativas, estas medidas contienen el riesgo de desacelerar aún más a la economía mexicana en un momento en el cual sus motores internos de crecimiento de por sí están mostrando una tendencia desalentadora que aún podría empeorar durante la segunda mitad del año.