3.4%

el crecimiento que registrará en 2017 la economía global, según el FMI; una mejora de 0.1 puntos porcentuales contra el estimado de abril

Ante los temores de las consecuencias negativas del Brexit, el Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó ayer sus pronósticos de crecimiento económico para este año y el próximo.

El organismo ahora estima que en 2016 la economía mundial crecerá sólo 3.1 por ciento, mientras que en 2017 la tasa será de 3.4 por ciento. Esto representa un recorte de 0.1 puntos porcentuales para cada año, contra lo pronosticado en abril de este año, y se trata de la quinta reducción en sus proyecciones para estos dos años en los últimos 15 meses.

El fondo explicó que a pesar de las recientes mejoras en el desempeño de Japón y de Europa, y de la recuperación parcial que han experimentado los precios de las materias primas sobre las cuales dependen economías emergentes como Brasil, el Brexit ha creado “un incremento importante de la incertidumbre”, el cual golpeará a la inversión y a la confianza de los consumidores.

La institución advierte que las bajas tasas de crecimiento que se han registrado en los últimos años no deben tomarse como “una nueva normalidad”, y aconsejó a las autoridades de política económica hacer lo necesario para impulsar la demanda en el corto y mediano plazo.

México mejora

A pesar de que se redujeron los pronósticos del mundo, los de América Latina y de México mejoraron.

Tras la publicación de los resultados del producto interno bruto (PIB) del primer trimestre, el FMI ahora prevé que México crecerá 2.5 por ciento en 2016, 0.1 puntos porcentuales más que en abril, y 2.6 por ciento en 2017, en línea con el resultado anterior.

Otra mejora latinoamericana se vio en Brasil, la mayor economía de la región. En medio de su peor crisis desde la Gran Depresión, el FMI estima que la recesión brasileña será menos grave que lo previsto este año, y que el crecimiento volverá al país en 2017.

Sin embargo, debido a la incertidumbre en el resto del mundo las economías latinoamericanas no pueden quedarse tranquilas, ya que aún estas mejoras podrían resultar transitorias si sus principales socios comerciales continúan desacelerándose.