2.6%

la tasa de crecimiento pronosticada para la economía mexicana en 2016, si se promedia la mediana de las estimaciones de Banxico y la SHCP


Esta situación resulta preocupante debido a que las caídas en el ICC sugieren una caída futura en el gasto de los consumidores


Esta muestra de pesimismo llega en un momento en el cual el mercado externo aún no ofrece señales alentadoras

Durante la primera mitad del año el entorno internacional ha sido la principal fuente de preocupación para las autoridades económicas públicas y privadas de México, mientras que la fortaleza del mercado interno del país ha sido destacado como una fuente de tranquilidad.

“Sin duda recientemente el consumo interno es lo que más está impulsando el crecimiento”, dijo en marzo Agustín Carstens, gobernador del Banco de México (Banxico). De igual forma, en mayo Luis Videgaray, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), dijo que la economía mexicana está creciendo “a partir del mercado interno”.

Pero el más reciente reporte del Índice de Confianza del Consumidor (ICC), elaborado en conjunto por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Banco de México (Banxico), muestra una señal preocupante: los consumidores mexicanos están perdiendo el optimismo respecto a la situación económica del país.

Esta muestra de pesimismo llega en un momento en el cual el mercado externo aún no ofrece señales alentadoras.

La desaceleración de China continúa siendo un foco de preocupación al cual se suma el posible golpe de una salida del Reino Unido de la Unión Europea, así como los indicadores económicos decepcionantes registrados en Estados Unidos, el principal destino de las exportaciones mexicanas, durante el último mes.

La caída de mayo

El ICC de mayo mostró una caída interanual de 1.3 por ciento en términos desestacionalizados.
Éste es el cuarto mes consecutivo en el que el índice se coloca en territorio negativo, y mantiene una tendencia desalentadora que arrancó en septiembre del año pasado. El índice sólo ha mostrado variaciones interanuales positivas en octubre del 2015 y enero de este año.

Esta situación resulta preocupante debido a que las caídas en el ICC sugieren una caída futura en el gasto de los consumidores, el cual representa casi el 70 por ciento del producto interno bruto (PIB) de México.

La teoría dicta que cuando los consumidores sienten confianza sobre su situación económica y la del país, es más probable que gasten, mientras que cuando su confianza cae es menos probable que gasten. Es por esto que el comportamiento del ICC puede servir como un indicador adelantado del desempeño económico del país.

En los cinco factores que componen el ICC el que más pesó en el declive fue la percepción de la situación económica de México prevista para los próximos 12 meses; los consumidores son ahora 5.4 por ciento menos optimistas respecto al curso que tomará el país en el próximo año de lo que eran en mayo del 2015.

Los otros dos elementos que registraron caídas fueron la percepción de la situación actual de la economía respecto a la de hace un año, con un descenso de 3.9 por ciento, y la situación económica que los miembros del hogar esperan tener en 12 meses, con un desliz de 1.3 por ciento.

Las buenas noticias

Ahora, no todo en el más reciente ICC es mala noticia: mayo fue el segundo mes en el cual la caída interanual del índice fue menor a la del mes anterior, quizá mostrando que el estancamiento en territorio negativo está por revertirse.

La caída de 1.3 por ciento en mayo se compara favorablemente con la de 2.6 por ciento registrada en abril y la de 4.1 por ciento correspondiente a marzo.

Además, dos de los indicadores internos del índice mostraron mejoras, de 1.3 por ciento en la percepción de la actual situación económica de los miembros del hogar contra la de hace un año, y de 3.4 por ciento en las posibilidades actuales de comprar grandes productos (muebles, televisores, electrodomésticos, etc.) en comparación con el año anterior.

Quizá es por esto que en el último año la debilidad del mercado interno no ha figurado entre las principales preocupaciones de los economistas del sector privado, según muestra la encuesta mensual de estos especialistas realizada por Banxico.

En su más reciente edición, la encuesta de Banxico sigue mostrando a la debilidad del mercado externo y la economía mundial, seguida por la inestabilidad financiera internacional, como los principales factores que podrían obstaculizar el crecimiento económico de México.

Pero si la pérdida de confianza de los consumidores se vuelve a profundizar y se traduce en menores gastos en este rubro, la perspectiva de los expertos y las autoridades tendría que cambiar, ajustándose a una realidad en la cual el mercado interno deje de ser un escudo ante amenazas externas para convertirse en un obstáculo a superar.