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Millones de unidades son las ventas globales que alcanzó este mes el
Wii U de Nintendo, que fue lanzado al mercado en noviembre del 2012


Playstation  no solo mantiene más exclusivas, sino que gira alrededor de juegos que todavía tienen un gran impacto.  La  última gran exclusiva de  Sony, The Last of Us, ha sido de los juegos mejor calificados por los críticos

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La guerra de las consolas, por lo menos de esta generación, está siendo ganada por el Playstation 4 (PS4). 

Después de un lanzamiento casi simultáneo con el Xbox One, Sony reporta que su consola ha vendido casi el doble de unidades que la de Microsoft, mientras que el Wii U de Nintendo ha quedado en el olvido. 

Aunque el triunfo hasta el momento parece haber sido del PS4, expertos opinan que la lucha definitiva se dará en el campo de los juegos exclusivos (que también es dominado actualmente por Sony). 

Lo que las empresas buscan es tener un juego popular exclusivo que sea capaz de vender su consola. La apuesta inicial del Xbox fue Titanfall, pero hasta el momento no ha obtenido reseñas lo suficientemente positivas, y el hecho de que también pueda ser jugado en computadora o el Xbox 360 le resta importancia.

Más grave aún es que las exclusivas importantes de Microsoft han caído significativamente. En estos momentos cuenta con dos cartas fuertes: Halo y Gears of War. 

El problema es que ninguna de las dos franquicias está siendo desarrollada por sus creadores originales, que eran Bungie y Epic Games, respectivamente.

Existen numerosos casos donde un cambio en los desarrolladores ha significado un juego mediocre y una pérdida de la base de fans que consiguieron los títulos originales. 

Otras compañías han decidido hacer juegos compatibles con todas las consolas, como es el caso de Destiny, el nuevo juego de Bungie, que en el pasado le entregó a Microsoft el éxito de Halo.

En contraste, no solo el Playstation mantiene más exclusivas, sino que gira alrededor de juegos que todavía tienen un gran impacto. 

La última gran exclusiva de Sony, The Last of Us, ha sido de los juegos mejor calificados por los críticos y fue nombrado como el mejor juego de toda la última generación de consolas. 

Además, se le debe agregar juegos como Killzone, Infamous, Uncharted y el tan esperado The Order 1886, junto con otras exclusivas que comparte con las computadoras de escritorio, como Final Fantasy y Diablo.

El panorama del Xbox One se ve tan sombrío que la compañía anunció su primer recorte de precio en el Reino Unido, a poco más de tres meses de haber lanzado la consola, debido a un mal desempeño en ventas. 

Esto reconoce la ventaja que la diferencia de precios le ha dado a Sony. En Estados Unidos el nuevo Xbox puede ser adquirido por 500 dólares, mientras que el PS4 ronda los 400 dólares.

Los fans nunca olvidan

El Xbox One no es la primera consola con problemas de imagen para Microsoft, ya que el Xbox 360 también representó un reto para la compañía en este frente. 

Esto se ve subrayado por el hecho que, a pesar de tener una ventaja de un año en el mercado y atractivos títulos exclusivos en su momento, las ventas globales del Xbox 360 fueron alcanzadas por las del PS3 a finales del año pasado, con 80 millones de unidades vendidas.

Los problemas con el Xbox 360 fueron diversos, algunos de ellos se originaron en la fabricación del producto y otros en la manera en que la compañía lidió con estas fallas. 

Entre las fallas más comunes se encontraban defectos de los principales componentes de la consola debido a diversas razones, entre ellas sobrecalentamiento del aparato. 

Otra de las principales fallas era el daño ocasionado a discos a través del uso cotidiano de la consola.

Más allá de los problemas técnicos, que la aseguradora SquareTrade reportó afectaban inicialmente a más del 16 por ciento de los Xbox 360, un problema más duradero para Microsoft fue el golpe que esta situación dio a su imagen. 

A pesar de que la compañía ofreció reemplazos mediante una garantía extendida, varias demandas legales fueron lanzadas en su contra con el argumento de negligencia en la manufactura de las consolas.

En todo esto no ayudó que, una vez que salió al mercado, los usuarios percibieron al Playstation 3 como una consola que podía ofrecer capacidades similares e incluso mejores en algunas áreas a las del Xbox 360, y todo por un precio comparable o incluso menor.

¿Game over, Nintendo?

El distante tercer lugar en esta historia es Nintendo, alguna vez el líder de la industria. 

Aunque el Wii de Nintendo se convirtió en su momento en la consola más vendida del mundo (con más de 100 millones de unidades vendidas), hoy la situación es muy diferente. 

Durante los últimos nueve meses del 2013, Nintendo solo logró vender 2.4 millones de unidades de su nueva consola, el Wii U. 

En comparación, de finales de noviembre del 2013 a enero del 2014, Sony logró vender 4.2 millones de Playstation 4s y Microsoft vendió más de 3 millones de Xbox Ones.

El mal desempeño de ventas del Wii U ha hundido las fortunas de Nintendo, que en enero anunció que preveía cerrar el año con pérdidas de 245 millones de dólares, redujo sus estimaciones de ventas de consolas (de nueve a 2.8 millones de unidades) y de juegos (de 38 a 19 millones de unidades) e indicó estar considerando un nuevo modelo de negocios para solucionar sus problemas.

En parte, los problemas de Nintendo tienen que ver con un cambio significativo en la industria de los videojuegos, un cambio que va más allá de las malas decisiones en la gestión de la empresa.

Los jugadores más casuales, que alguna vez prefirieron a Nintendo por su accesibilidad, hoy han abandonado las consolas a favor de juegos gratuitos que pueden utilizarse en dispositivos móviles. 

Por otro lado, las consolas más veloces y poderosas de Sony y Microsoft se llevaron a los jugadores más enfocados en capacidad técnica y dispuestos a pagar más por una consola y sus juegos.