253,000
armas legales de EU llegan de manera ilegal a México
La ONU aprobó un acuedo para restringir la venta de armas a nivel mundial, pero no tendrá injerencia en el mercada interno de cada país
La Asociación Nacional del Rifle se opone a las recientes medidas avaladas por gobiernos estatales

El controversial debate por el tema de la regulación de armas en Estados Unidos tiene razón de ser: más de 31 mil personas mueren anualmente por heridas de bala en territorio norteamericano, 87 al día, de acuerdo con el Centro de Control y Prevención de Enfermedades. 

La cifra es considerable si la comparamos con México y la denominada “Guerra contra el narco”:  hay 19 mil 442 muertes por delitos relacionados con el crimen organizado al año, 53 al día, de acuerdo a un informe de la organización civil italiana Líbera, compuesta por más de mil agrupaciones de activistas defensores de los derechos humanos, según publicó el diario La Jornada.

Controles de armas afectan a México y a EU

La pelea por mayores regulaciones en la compra de armas de fuego en Estados Unidos adquirió fuerza después de la masacre en la escuela Sandy Hook, en Newtown, Connecticut.

En aquel episodio, Adam Lanza asesinó 20 niños, además de maestros, empleados escolares y su madre.

La Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) presionan al Poder Legislativo para evitar que los controles en la manipulación y adquisición de fusiles se vuelvan más estrictos.

No obstante, hay que considerar el hecho que el tema tiene afectaciones bilaterales.

Una investigación de la Universidad de San Diego reveló que anualmente  un promedio de 253 mil armas compradas de manera legal en Estados Unidos van a parar de manera ilegal a territorio mexicano.

Gran parte de este armamento es utilizado en los enfrentamientos entre los cárteles de la droga y células violentas que lucran con el cobro de piso, extorsión, secuestros y asaltos.

Por lo que la decisión que tomen los congresistas en el tema de las armas también le concierne a México, sobre todo por la situación de seguridad en la que se encuentra.

El gobernador de Connecticut Dannel P. Malloy, que hace cuatro meses tuvo que avisarles a los padres que sus hijos habían sido masacrados por Adam Lanza, promulgó el jueves pasado una ley que amplía las restricciones al uso de fusiles.

“Este es un día profundamente emotivo para todos los que están en esta sala”, afirmó Malloy.

“Nos hemos unido de una forma que pocos lugares en la nación han demostrado la capacidad de lograr”.

Sin embargo, dicha matanza ocurrida el 14 de diciembre de 2012, que fue un suceso terrible, no es un hecho aislado.

La mayoría de los homicidios en los que se usa armas de fuego cobran solo una víctima y no suelen recibir atención alguna de la prensa.

Para ejemplificar lo anterior, debemos remontarnos al 19 de enero del presente año.

Ese día no se trabajó en Estados Unidos, ya que se conmemoró a Martin Luther King Jr., además de que el presidente Barack Obama juramentó su segundo mandato.

Sin embargo, en esa fecha, un expastor religioso, su esposa y tres de sus hijos fueron asesinados en Albuquerque, Nuevo México.

El crimen fue uno de muchos que no alcanzaron la notoriedad en la prensa nacional como ocurrió con el de Sandy Hook.

Tanto la conmemoración del líder de la lucha por los derechos civiles de los negros, asesinado a tiros, como la asunción de Obama derivaron en reflexiones sobre la forma de combatir la violencia relacionada con las armas de fuego. 

Pero en una nación cuyos ciudadanos poseen más de 300 millones de estas armas, ni las conmemoraciones ni los sucesos políticos frenan el aumento de la cifra de baleados.

En ese sentido, el 19 de enero fue sólo un día “normal”.

Y la ONU restringirá venta de armas

La Asamblea General de la ONU aprobó la semana anterior su primer tratado que impondrá controles al comercio internacional de armas.

No obstante, el acuerdo alcanzado por los diferentes países que integran al organismo supranacional no tendrá efecto en la compra-venta dentro de las fronteras de cada nación.

A la propuesta de poner candados al multimillonario negocio relacionado con la comercialización de armamento fue bloqueada por Irán, Corea del Norte y Siria semanas atrás.

El pacto no regirá el uso interno de las armas en ningún país, pero sí obligará a las naciones que lo ratifiquen a establecer normativas nacionales que controlen las transferencias de armas convencionales, sus partes y componentes, así como a los intermediarios.

Abarca tanques de guerra, vehículos blindados de combate, sistemas de artillería de alto calibre, aviones y helicópteros de combate, buques de guerra, misiles y lanzacohetes, así como armas cortas y ligeras. La lista contenía la frase “a un mínimo” pero fue eliminada a insistencia de Estados Unidos. Los partidarios del tratado se quejaron de que eso limita el alcance de éste.

El tratado prohíbe que los estados que lo ratifican transfieran armas convencionales si las mismas violan embargos o promueven actos de genocidio. Prohíbe además la exportación de armas convencionales si pudieran ser usadas para atacar civiles o edificios civiles, como escuelas y hospitales.

Según estimaciones, el comercio global de armas suma 60 mil millones de dólares al año. (Con información de AP)