¿Y el voto latino?

El voto latino resultó insuficiente contra el poder del odio.

 

Ni la amenaza de construir un muro en la frontera, ni la ola de insultos que profirió en contra de los migrantes en Estados Unidos surtieron el efecto suficiente para contrarrestar el hartazgo de la sociedad más resentida que salió a votar por el magnate Donald Trump.

54.3
millones de votos tenía el republicano Donald Trump.

El voto latino resultó insuficiente contra el poder del odio.

 

Ni la amenaza de construir un muro en la frontera, ni la ola de insultos que profirió en contra de los migrantes en Estados Unidos surtieron el efecto suficiente para contrarrestar el hartazgo de la sociedad más resentida que salió a votar por el magnate Donald Trump.

 

A pesar del discurso de odio que lanzó contra los inmigrantes latinos –y especialmente los mexicanos–, el republicano Donald Trump se perfilaba para imponerse en estados donde los latinos tienen fuerte presencia.

 

Alrededor de 718 mil latinos realizaron el trámite de ciudadanía este año para poder emitir su voto, según el Pew Research Center. Esta misma organización refiere que en el país viven 55.2 millones de latinos y, de ellos, 25.4 millones estarían registrados para estas votaciones presidenciales.

 

Al final de la votación de ayer, hubo cuatro estados clave que Clinton no podía perder: Michigan, Virginia, Minessota y Pensilvania. Hasta el cierre de la edición, en Pensilvania la exprimera dama se encontraba en empate con su contrincante Donald Trump.

 

En Michigan, la demócrata no pudo consolidar el resultado, lo que dispuso que Trump consolidara los 16 votos electorales de esa entidad.

 

En Michigan hay al menos 476 mil latinos (4.81%), de acuerdo con la información del último censo de 2010. La población total es menor a diez millones de personas en ese estado.

 

En Texas, un estado tradicionalmente republicano pero con alta presencia de latinos, Donald Trump se impuso con una diferencia de más del 8% sobre Hillary Clinton.

 

De los 56 millones de latinos que viven en Estados Unidos, alrededor de 10 millones –casi una quinta parte- vive en Texas. Desde 1976, Texas ha otorgado su apoyo al candidato presidencial republicano.

 

Una historia similar sucedió en Florida —estado con 4.4 millones de latinos—, donde las grandes ciudades quedaron bajo control de los demócratas, y fue en las pequeñas comunidades donde la gente votó por Donald Trump. En Miami, Broward, Palm Beach, Orlando, Tampa y Alachua, núcleos urbanos importantes de Florida, fueron para la demócrata. Pero la votación total fue 49.1 por ciento para el republicano.

 

California es el estado con más votos electorales de la Unión Americana y se preveía que sería para Hillary Clinton. Ahí hay más de 14 millones de personas con origen latinoamericano. El estado económicamente más poderoso del país aportó 55 votos electorales para la causa demócrata.

 

Seis de cada 10 electores hispanos en Estados Unidos dieron su voto a Hillary Clinton, según encuestas de boca de urna que estimaron la participación latina en 11% del electorado nacional difundidas ayer por la agencia AP.

 

Un estudio de la encuestadora Edison Research señaló que el apoyo a Clinton fue más del doble del que recibió su rival Donald Trump, quien a lo largo de su campaña hizo blanco de sus ataques a los migrantes hispanos y en particular a los mexicanos, a quienes llamó violadores y criminales. Pero el respaldo fue insuficiente.

 

La firma entrevistó a 21 mil 573 votantes cuando abandonaban 350 precintos electorales seleccionados al azar, y 4 mil 404 que votaron anticipadamente y fueron entrevistados 

telefónicamente. La muestra incluyó a 2 mil 172 latinos.

 

No todos los latinos votaron contra Trump. Una hispana estuvo implicada en un incidente en una casilla, en una de las muestras de lo polarizada que estuvo la competencia entre la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump.

 

Una empleada de “Latina for Trump” y una electora afroamericana seguidora de Hillary Clinton se enfrentaron a palabras en uno de los centros de votación en Pompano Beach, Florida.

 

Olga Brown, de 55 años, demócrata, no pudo soportar cuando la latina identificada como Miriam Trejo distribuyó panfletos y alentó a los votantes a elegir al candidato republicano, de acuerdo con AP.

 

“¡Está enfermo de la cabeza!”, dijo Brown, mientras que Trejo le respondió: “¡Estás con una criminal!”.

 

“No votaría por ese loco ni aunque me diera un millón de dólares”, espetó Brown.

 

Ambas fueron echadas de la casilla.

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